Siguiendo a Pulgarcita, una ballena con historia en Península Valdés

El programa Siguiendo Ballenas monitorea satelitalmente a ballenas francas de Península Valdés. Este año siguió la ruta de Pulgarcita, una hembra nacida en 1997.

El Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) identificó a una de las ballenas que están siendo monitoreadas vía satélite a través del proyecto denominado Siguiendo Ballenas. Se trata de Pulgarcita, una hembra registrada en el catálogo de ballenas francas que lleva adelante la organización junto al Ocean Alliance. Además de conocer su recorrido tras abandonar las costas de Península Valdés, ahora sabemos que se trata de una ballena que conocida desde 1997.

Durante septiembre de 2019, en el marco del proyecto, se equiparon 23 ballenas francas con dispositivos satelitales en el Golfo Nuevo, provincia de Chubut. Los datos en tiempo real permiten monitorear en detalle sus viajes por el Atlántico Sudoccidental.

A partir de las fotografías tomadas de cada individuo, el equipo de foto identificadores del ICB bajo la coordinación de la profesora Vicky Rowntree, Directora del Programa Ballena Franca Austral (ICB, Ocean Alliance), analizan si hay individuos conocidos entre las ballenas monitoreadas. Vicky fue justamente quien encontró la primera coincidencia que develó que se trataba de Pulgarcita, una hembra con cría, marcada el 25 de septiembre.

Gracias al trabajo colaborativo entre Ocean Alliance y el Instituto de Conservación de Ballenas, se ha podido confor-mar un catálogo con más de 3.500 individuos de esta población, algunos conocidos desde hace casi cinco décadas. En 2020, este Programa iniciado por Roger Payne, cumple 50 aƒos foto identificando ballenas francas australes en las costas de Chubut.

Qué sabemos sobre Pulgarcita?

Pulgarcita es la ballena número 1.285 del catálogo. Fue fotografiada en el Golfo San José por primera vez en 1997 cuando era aún juvenil, tal vez de unos dos años de edad. Trece años después, en 2010, fue registrada en el Golfo Nuevo con su primera cría conocida. En 2013, los investigadores volvieron a verla con una nueva cría en el mismo golfo. “Ahora, gracias a los registros fotográficos realizados a través de un dron durante la marcación, sabemos que Pulgarcita estuvo en las aguas del Golfo Nuevo con su nueva cría, que será incorporada al catálogo con el número 1285-19. Este código indica que es hija de la ballena 1285 y que nació en 2019”, explicaron desde el ICB.

“Conocemos a Pulgarcita desde 1997, cuando era una ballena juvenil y estaba en el Golfo San José. En los siguientes registros pareció preferir el Golfo Nuevo. Es interesante ver, gracias a la tecnología satelital, cómo se desplazó dentro del golfo en las zonas costeras entre Puerto Madryn y Puerto Pirámides antes de salir a mar abierto  Es una ballena hermosa!”, expresó Vicky.

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El recorrido de Pulgarcita

La información brindada por el dispositivo satelital colocado permitió conocer que Pulgarcita y su cría abandonaron el Golfo Nuevo el 16 de octubre y se dirigieron hacia la cuenca oceánica del Atlántico Sur. Algunos registros indicaron que se encontraban a más de 800 kilómetros al este de Península Valdés y en aguas de más de 5000 metros de profundidad. Luego cambiaron su rumbo hacia el sureste, quizás para dirigirse hacia las Islas Georgias del Sur, una importante área de alimentación para muchas especies de ballenas. El dispositivo de Pulgarcita dejó de transmitir el 16 de noviembre.

El Dr. Mariano Sironi, Director Científico del Instituto de Conservación de Ballenas e integrante del equipo de investigadores del proyecto Siguiendo Ballenas, destacó que  “siempre es emocionante encontrar a una ballena conocida en Península Valdés. En este caso, reencontramos a Pulgarcita luego de 22 años desde que la identificamos por primera vez. Además, nos enseña de modo muy detallado cómo las ballenas usan el hábitat de los golfos de la península y también a mayor escala el Atlántico Sur. Esta información es vital para diseñar las estrategias de conservación que sean más efectivas para proteger a las ballenas en todo su territorio”.

Más info: Siguiendo Ballenas es un proyecto en colaborativo en el que participan instituciones académicas y organizaciones de la sociedad civil de tres países: Centro para el Estudio de Sistemas Marinos (CESIMAR-CONICET), Centro de Investigación Aplicada y Transferencia Tecnológica en Recursos Marinos “Almirante Storn (CIMAS-CONICET), Escuela Superior de Ciencias Marinas (ESCiMar Universidad Nacional del Comahue), Fundación Patagonia Natural, Instituto de Conservación de Ballenas, NOAA, Instituto Aqualie, Universidad de California-Davis,  Wildlife Conservation Society-Argentina y el Programa de Monitoreo Sanitario Ballena Franca Austral.

Su realización es posible gracias al apoyo de la Comisión Ballenera Internacional (CBI) y del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Argentina. Cuenta con el apoyo financiero y logístico de: National Oceanic and Atmospheric Adminis-tration (NOAA), Estados Unidos, CONICET, Instituto de Conservación de Ballenas, Wildlife Conservation Society, Instituto Aqualie de Brasil y la Universidad de California-Davis.

Es realizado bajo permisos otorgados por las autoridades de Chubut y Río Negro.

El proyecto agradece a la Dirección de Flora y Fauna Silvestre y al Ministerio de Turismo de la Provincia de Chubut, y a la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Río Negro.

El programa agradece la colaboración de la Prefectura Naval Argentina, la Asociación de Guías Balleneros y la Comunidad de Puerto Pirámides.

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