La Paz denuncia a Madrid por injerencia

La disputa entre Bolivia y México por los exfuncionarios de Evo Morales refugiados en la embajada mexicana sumó a la controversia al gobierno español, que ayer rechazó “rotundamente” haber querido intervenir para sacarlos del país, como señaló el gobierno de la presidenta Jeanine Áñez.

La visita realizada anteayer por la encargada de negocios de España, Cristina Borreguero, a la embajada mexicana fue “exclusivamente de cortesía”, afirmó en un comunicado la cancillería española, que negó “rotundamente que pudiera tener como objeto facilitar la salida de las personas que se encuentran asiladas en aquellas dependencias”.

Según la canciller boliviana, Karen Longaric, personas “identificadas como funcionarios de la embajada de España en Bolivia, acompañadas por encapuchados, intentaron ingresar de forma subrepticia y clandestina a la residencia diplomática de México en La Paz”.

Longaric dijo que “el ingreso de vehículos [diplomáticos españoles] fue frenado” y aseguró que la presencia de encapuchados u hombres armados es una “amenaza” para la sede diplomática mexicana, “contraviene las prácticas diplomáticas y vulnera el principio de inviolabilidad”.

“La pregunta número uno es cuál era el motivo para que la ministra consejera de España visite a la embajadora de México acompañada de personas con el rostro cubierto y presumiblemente armadas, como denunciaron los vecinos de la zona”, agregó la canciller.

En una entrevista con el diario español El País, Longaric fue más allá y pidió no ser tratados “como una colonia” de México. “Simplemente pedimos al gobierno de Andrés Manuel López Obrador que no se inmiscuya más en nuestros asuntos internos y que respete la soberanía boliviana”.

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En la legación mexicana se asilan exfuncionarios del gobierno de Evo, que renunció el 10 de noviembre tras las violentas protestas opositoras por la manipulación en las elecciones del 20 de octubre. Entre los asilados figuran los exministros de la presidencia Juan Ramón Quintana y de Cultura Wilma Alanoca, sobre quienes pesan órdenes de captura. El gobierno de Áñez no les concedió salvoconductos y México se niega a entregarlos.

Desde la oposición española, el vicesecretario de Participación del Partido Popular (PP), Jaime de Olano, dijo que su partido solicitará la comparecencia de la canciller Margarita Robles en el Congreso para que “explique el incidente de Bolivia con diplomáticos españoles”. Por su parte, el líder de Vox, Santiago Abascal, afirmó a través de su cuenta de Twitter que exigirán “respuestas” en el Parlamento, luego de calificar el incidente de “gravísimo”.

En ese contexto de acusaciones múltiples, la cancillería española anunció que abrirá una investigación sobre el incidente. La ministra Robles comparecerá públicamente en el Congreso de los Diputados “cuando la investigación haya sido completada y sus resultados analizados”, señaló el comunicado.

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