Pese a un año complicado, hubo un saldo positivo

No siempre un concepto, una opinión o una valorización pueden y debe tener la aceptación de todos. Ocurre bastante seguido cuando nos referimos al fútbol formativo de la ciudad, en especial al torneo Integración, que en el balance de una temporada, tiene dispares apreciaciones.
Veinticuatro clubes, separados en dos zonas, con la realización de un torneo de 22 fechas, y un cuadrangular final que consagra al campeón del año en cada división, es el cronograma de los últimos años. Dos zonas que también marcan una clara diferencia a favor de la “A” que aglutina a clubes que hace mucho tiempo vienen marcando supremacía en la actividad del fútbol formativo de la ciudad.

El conjunto “azzurro” volvió a dominar en las divisiones inferiores, ganando en las tres divisiones.

La Comisión de Actividades Infantiles, se para al tope de esa tabla imaginaria, con marcada diferencia con relación al resto de los clubes. Es una tarea de muchos años, que le sigue dando la chance de elegir y disponer de planteles altamente competitivos.

Su propia gente lo dice “tenemos todo para trabajar y el material humano suficiente como hacer nuestra tarea, sumado a seguir eligiendo a jugadores que sobresalgan aquí o en otro lado. No es el mismo panorama el que tienen otros entrenadores, donde hay mucha carencia de todo, incluyendo el material humano”.

Deportivo Sarmiento tuvo un gran año con sus divisiones menores.

Aun así, está la postura de varios clubes que trabajan con sus inferiores de manera irreprochable, es el caso de Usma, Deportivo Sarmiento, Huracán, Jorge Newbery, Petroquímica, Rada Tilly y Deportivo Roca. En la “B” Ciudadela, Laprida, Palazzo, Caleta Córdova, Nueva Generación, Florentino Ameghino y Ferro.

Separamos los resultados, con la labor de formación que realizan los clubes. No siempre ambas cosas van emparentadas con la tabla de posiciones. Las falencias, los desniveles se encuentran en mayor grado en la Zona “B”. Hay categorías que juegan con ocho jugadores, a veces con nueve, en otras ocasiones con lo justo. Sin suplentes y con un banco que suele tener la presencia de una o dos personas, para la presentación de las tres divisiones.

Juegan más por cumplir, que por competir. No pasa tanto en la zona “A”, pero suelen aparecer en algunos fines de semana algún partido, con un panorama similar a lo comentado precedentemente.

Claro que hay muchas cosas por mejorar, pero aun reconociendo falencias. El balance no es malo de un año que no fue bueno en muchos aspectos, poniendo en la evaluación la División Reserva y Primera División. Los fines de semana se detecta mayor caudal de gente en el fútbol de ascenso, que los encuentros de primera división, con excepción de los partidos que juegan Huracán y Jorge Newbery.

Te puede interesar
Este viernes se estrenan las Biblioplazas del verano

Ya no está esa apreciable diferencia que tenía el marco de un partido de primera de hace un par de años, con uno de la “B” y la “C” de la actualidad. Influye la seguridad que expone a los clubes de “A” a jugar en horarios diferenciados y que va retaceando el interés del aficionado, en especial cuando se lo saca de su cancha.

Otro de los argumentos esgrimidos por los clubes es el tema arbitraje. “Nos mandan aspirantes de árbitros, aun muy novatos, en partidos importantes y con divisiones altamente competitivas, sumados a que, algunas categorías tienen ritmo y nivel de una reserva” es el reclamo continuo y permanente. También a las inferiores en este aspecto, no se las considera con el interés que debieran disponer los equipos de base de los clubes.

Se suma otro reclamo. “El fútbol femenino más lento que una Séptima u Octava, juega todos los partidos con terna arbitral, las inferiores en muchos casos con un solo arbitro”. Si bien todo tiene que ver todo, son los clubes los que deben definir muchas cosas. La terna arbitral en el femenino lo impusieron los clubes, abonando el arancel de tres árbitros. La preocupación y la necesidad de buscar mejoramiento colectivo son de las instituciones.

Este año las finales de ambas zonas, tuvieron el mismo caudal de público las finales de una y otra categoría, determinado seguramente por la incertidumbre del resultado que ofrecían los equipos participantes, mientras que en la Zona “A” el nivel competitivo de la Comisión de Actividades Infantiles, dejó reflejado con claridad la potencialidad de su juego. Será un desafío para Ciudadela y Laprida jugar en la “A”; mientras que para Talleres y Oeste hacerlo en la Zona “B” nada le asegura que tendrá una temporada 2020 sencilla y accesible. Simplemente porque en esta zona del torneo Integración, la paridad y la alternancia está vigente en las tres divisiones.

Comentar
- Publicidad -