Un ladrón asaltó una tienda en pleno centro de Trelew

KODAK Digital Still Camera

Trelew (Agencia) Un delincuente asaltó ayer una tienda y al rato regresó con intenciones de seguir robando pero no lo dejaron entrar; entre la dueña, una hermana de ésta, la empleada y una clienta le trabaron la puerta de acceso y de esa manera lo obligaron a retirarse.
Fue después que el mismo maleante estuviera en el lugar como cliente y se comprara un reloj. El increíble suceso ocurrió al comienzo de la tarde en pleno centro de Trelew.

Sucedió antes de las 14 en un local comercial de unos coreanos que está ubicado en la calle Mitre al 200 entre avenida 9 de Julio y 25 de Mayo, a solo cuatro cuadras de la Regional de Policía y a 200 metros de la Municipalidad.

Al lado de un negocio en el que hace dos meses le robaron la recaudación a la encargada a punta de pistola.

Justamente esta joven habló ayer con este diario respecto de lo que le había ocurrido a sus vecinos y contó: “Pasó el chorro (por enfrente del negocio) y le cerré la puerta. Y volvió a robarle de vuelta a la vecina”.
-¿Cómo sabés que era un ladrón? se le consultó.
-“Porque tenía algo en la mano, no pude distinguir qué…”
-¿Sería un arma?
-“No lo pude distinguir porque me asusté tanto que lo único que atiné fue a cerrar la puerta. Me encerré con llave porque a mí me robaron a mano armada hace unos meses, a las siete de la tarde un sábado”, contó.

Se le consultó entonces qué era lo que le habían llevado en esa oportunidad, a lo que respondió: “Diez mil pesos. Quiso sacarme la cartera, forcejee y me la terminó reboleando”.
-¿Fue violento, te ataron, te encerraron?
-“Sí. Me apuntó, me dijo que le diera todo porque de lo contrario me iba a pegar un tiro y después se fue”, indicó.
-Y desde aquella ocasión quedaste traumada?.
-“Y sí, porque no hay seguridad. Pese a que dicen que ponen policías caminando y la realidad es que es un sábado, anda gente, en plena fecha navideña y no hay seguridad”, insistió.

Te puede interesar
La Secretaría de Ambiente se mudó al barrio Mirador

Una empleada de la tienda asaltada ayer contó después al hablar también con este diario cómo fue el hecho. “Entró una sola persona, compró un reloj, se fue, después volvió: estábamos todas del otro lado del mostrador; mi jefa, la hermana y yo, y empezó a exigirnos que le diéramos todo, nos decía que nos tiremos al suelo, amenazándonos con que nos iba a quemar (disparar). Se fue, volvió y se llevó una bolsita (aparentemente con dinero) pero cuando quiso volver a entrar no lo dejamos. Nos pusimos en la puerta”, explicó. “Y salió corriendo, se fue”, acotó.

–¿Andaba con algún arma? Se le preguntó. “La verdad que no tengo idea porque nos tomó de sorpresa. Nosotros estábamos charlando cuando él entró…”, reiteró. ¿Entró averiguando algún precio? Consultó este diario. “No. No. Ya había comprado. Yo lo había atendido y ya se había ido”, contó.

Se le consultó si podía describirlo. “Un hombre de veinte a treinta años, morocho, tez oscura. Tatuajes. Gafas negras que no se sacó nunca. Bermuda, remera…”, señaló y al final cuando se le preguntó si era la primera vez que las asaltaban dijo: “A mí sí porque hace tres días que empecé a trabajar (risas)”.

Comentar
- Publicidad -