Trelew: Paciente psiquiátrica murió asfixiada en un incendio

Fue ayer en la zona céntrica de Trelew en un hecho en el que otro paciente que vivía en la habitación donde empezó el fuego sufrió quemaduras en distintas partes del cuerpo.

Trelew (Agencia) Una mujer de 37 años murió asfixiada ayer en un incendio que hubo en un residencial del radio céntrico de Trelew y un hombre de 50 que ocupaba la habitación de al lado, en donde se originó el siniestro, sufrió quemaduras en distintas partes del cuerpo.

El luctuoso suceso ocurrió en el primer piso de un hospedaje en el que venían viviendo varios pacientes psiquiátricos que recibían atención médica ambulatoria; la víctima fatal, precisamente, era una de esas personas. Al igual que el que resultó herido, de quien se sospecha que pudo haber iniciado el fuego presuntamente al quedarse dormido con un cigarrillo encendido que habría entrado en contacto con el colchón.

El dramático episodio se registró alrededor de las siete de la mañana en el residencial “San Carlos”, un hospedaje situado al sur de la zona céntrica, en la calle Sarmiento entre Brasil y Perú. Allí murió Natalia Blanco, a quien cuando sacaron de su habitación trataron de revivirla haciéndole “RCP” (reanimación cardiopulmonar) pero esos intentos de salvarle la vida lamentablemente fueron inútiles.

El lugar fue evacuado, lo habitaban en ese momento una veintena de personas; al menos seis de ellas pacientes psiquiátricos con tratamiento que no ameritaba internación, se aclaró del Servicio de Salud Mental del Hospital de Trelew.

Justamente, uno de esos pacientes habría sido el que inició el incendio. Es un hombre al que la policía encontró en la calle, afuera del residencial, con parte del torso quemado mientras el humo que salía del lugar era espeso y se podían ver llamas de importante envergadura en las ventanas superiores de la edificación que terminó siendo clausurada por la Municipalidad, luego que las autoridades intervinientes constataran que carecía de matafuegos, y que el alojamiento no contaba con las condiciones mínimas para estar habitado. Había falta de limpieza, las conexiones de electricidad eran muy precarias en algunos sectores y en otros no contaba con gas, por ejemplo.

La abogada Susana Garrigos, secretaria Ejecutiva del Organismo de Salud Mental de la provincia y otros funcionarios de esa área se hicieron presentes en el lugar cuando ya la labor de las autoridades había concluido y se estaban por llevar el cuerpo de la infortunada a la Morgue Judicial para allí hacerle la autopsia.

Garrigos hizo declaraciones a la prensa y cuando se le consultó por la situación en la que se encontraban los pacientes que habitaban el residencial clarificó: “Son personas que tienen padecimientos mentales que no necesitan estar internados. Son pacientes ambulatorios que tienen sus controles a través del Centro de Día de Salud Mental y ellos mismos pagan el hospedaje con la pensión por discapacidad que cobran mensualmente”, aclaró.

“Son pacientes que pueden hacer una vida normal. Sí están con un padecimiento mental que está controlado; están medicados”, añadió. O sea que no implican riesgo para ellos ni para terceros, se le consultó. “No tienen una situación de riesgo cierto e inminente que haga que la persona tenga un criterio de internación; son personas que están en un tratamiento de salud mental, medicados, controlados, y que pueden hacer una vida en comunidad como lo establece la legislación vigente”.

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–¿Ustedes se sintieron molestos por la forma en que se hizo el traslado del cuerpo a la Morgue? Se le preguntó. “Acabo de preguntárselo al comisario, y me dijeron que es el procedimiento que tienen ante estas situaciones. La verdad que nos impactó. Pensamos que el traslado por una cuestión de dignidad debería haberse hecho en una ambulancia, pero me acaban de explicar que ese es el procedimiento que usan”, insistió.

El testimonio del encargado

José Gómez, el encargado del lugar también accedió a hablar con este diario y entonces se le preguntó en principio por la versión que a él le habían dado del hecho. “Me dijeron que al parecer se prendió fuego una habitación y que falleció una persona por inhalación de humo”, dijo. “Era una chica que dependía de Salud Mental”, acotó.

Ante la insistencia sobre lo que conocía del hecho, aclaró antes que él no se encontraba en el hospedaje, al momento en que se registró el incendio y confió: “Lo que me dijeron fue que el fuego -al parecer- se inició en otra habitación y que esta persona (la fallecida) estaría durmiendo”.

Seguidamente clarificó que por la información que manejaba solo había habido un trasladado al hospital. “Que sería la persona con quemaduras, que debe ser de la habitación en donde se inició el fuego. Que también es un paciente mental”, añadió y reveló que la fallecida hacía “cinco o seis años que vivía” en el residencial.

Un colega de otro medio le preguntó entonces si ellos tenían algún convenio con Salud Mental. “No. Ninguno. Son pacientes ambulatorios, que se manejan normalmente. Ellos manejan su dinero, pagan el alquiler, hacen sus compras. Lo único que van al Centro de Día a buscar su comida y su medicación”, consignó. “Después tienen unas personas que llaman operadores, que son quienes van y vienen con ellos, pero no están supervisados las veinticuatro horas”, clarificó.

Sobre el final, cuando se le consultó cuántos pacientes psiquiátricos vivían en el lugar estimó que eran “entre diez y once”. Dijo que algunos llevaban ahí “ocho años, otros dos. En el residencial hay gente normal y otros que dependen del Centro de Día, de Salud Mental”, agregó.

En el lugar también estaba hospedado un individuo que tenía una tobillera electrónica involucrado en una causa por violencia de género y que estaba con libertad vigilada. Esa persona vivía en la planta baja del alojamiento junto a otros inquilinos.

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