Síndrome de “acortamiento de Isquiotibiales”

Síndrome de

Síndrome de “acortamiento de Isquiotibiales”: La musculatura de la cara posterior del muslo denominados Isquiotibiales,  se encuentra compuesto por tres músculos: Bíceps Crural, Semitendinoso y Semimembranoso. Estos tienen la característica de ser músculos largos y fuertes y de atravesar dos articulaciones: en la Cadera colaboran en la extensión y a nivel de la Rodilla en la flexión.

Es muy frecuente observar en nuestros pacientes lesiones que van ligadas a no poseer una elasticidad adecuada en esta musculatura, lo que conlleva no solo a lesiones focales, sino que produce alteraciones biomecánicas que van a llevarnos como factores concomitante a padecer lesiones en otros sitios del cuerpo.

Esto se entiende ya que su acortamiento desplaza la pelvis hacia atrás, disminuyendo su movilidad, lo que lleva a una compensación lumbar que modifica su lordosis fisiológica alterando las fuerzas que actúan sobre los discos lumbares, generando discopatías, lumbalgias, etc..

Hay estudios que demuestran que el sedentarismo, ser de sexo masculino y los antecedentes traumáticos nos predispone a estos acortamiento. Se comparó por ejemplo poblaciones escolares que se trasladaban en ómnibus y mostraron un mayor acortamiento que aquellos que se trasladaban caminando o en bicicletas.

Las lesiones que propiamente que afectan a los isquiotibiales en las prácticas deportivas suceden por lo general en el sprint o carreras de velocidad, y de acuerdo al grado de compromiso lo podemos clasificar a grandes rasgos en tres niveles.

Síndrome de "acortamiento de Isquiotibiales”
Síndrome de “acortamiento de Isquiotibiales”

Tres niveles

Grado I: distensión muscular, con un compromiso menor al 5%, el cual se manifiesta con contractura, el paciente refiere un tirón, sin necesidad de presentar hematoma.

Grado II: Desgarro parcial, en el cual presenta un mayor compromiso de las fibras muscular, pudiendo presentar hematoma e impotencia funcional.

Grado III: ruptura completa del musculo, en el cual presenta hematoma, dolor local a la palpación y perdida de la función muscular.

Una vez establecido el diagnostico mediante el examen médico y confirmado mediante ecografía o resonancia magnética, se establecerá el programa de Rehabilitación Kinésica en el cual se establera las pautas para una correcta remodelación hasta la vuelta a la práctica deportiva, la que se debe respetar debido al alto índice de re ruptura por un regreso precoz.

Como medidas preventivas, si estamos iniciando una actividad es respetar la progresión en frecuencia e intensidad del ejercicio, haciéndolo en forma dosificada de acuerdo a su condición física.

Realizar una buena entrada en calor, respetar las elongaciones las serán vitales si presento acortamiento muscular y tratar los desequilibrios de fuerzas con respecto al cuádriceps(musculo de la cara anterior del muslo) y también con respecto a la otra pierna, evitar la practica frente a estados de fatiga corporal y una adecuado enfriamiento pos ejercitación.

Escrita por: Klgo. Emilio Alvarez (M.P.0066)

Te puede interesar: “Alerta por Sarampión”

 

Comentar
- Publicidad -