Las almas de Fabiola en los Bosques encantados

Fabiola Castro

Fabiola Castro: Caminar por el bosque es un momento único, conocer los detalles, el crujir de las hojas y los arboles es irrepetibles, cada bosque tiene sus secretos, sonidos y aromas. Observar la serie 2019 de  también porque cada obra transporta al espectador a un lugar singular, conocido o no, pero imperdible. Bosques Encantados es el nombre con el que Fabiola título estas 11 obras innovadoras y 9 precedentes, que muestran el camino recorrido artísticamente, después de leer esta nota podes ir a verlas, porque ya están expuestas en el Hotel Austral en Moreno 725, pleno centro de Comodoro Rivadavia.

(Por Elena Yrrazabal – Fotos: Pablo Villagra) En su taller Fabiola espera a DOM, como lo hace cada año para contarle de qué se tratan sus nuevas obras de arte. La mesa está llena de pinceles, espátulas y óleos, todo ordenado, tanto los óleos en las paletas, como las herramientas para pintar. Detrás un cuadro con verdes y amarillos luminosos, adelante Fabiola, organizando las ideas para llevar a cabo la entrevista, siempre con una sonrisa de felicidad.

“Siempre dije que al paisaje hay que darle alma”

La primera pregunta evidente fue ¿Por qué ahora nos sorprendes con Bosques encantados?, dado que durante toda su carrera Fabiola deleitó al público con figuras humanas. A lo que Castro expresó “Yo todavía estaba exponiendo “Poseidón” y alguien me propuso: – ¿Por qué no bosques? -. Un reto a salir de mi comodidad de figura humana” revela Fabiola.

La primera vez que escucho la propuesta, la negación hacia los bosques fue rotunda, pero la idea le quedó girando en la cabeza, hasta que un día se respondió “yo enseño a hacer paisajes, ¿Por qué no voy a hacer? Siempre dije que al paisaje hay que darle alma, porque no se trata de una transferencia visual de lo que ves, porque puede quedar una cosa sonsa y poco agraciada. Tiene que tener gracia, pero nunca lo tomé como producto mío” describe Fabiola. Bajo esta premisa, Castro comenzó a trabajar en enero de 2019, observando imágenes, leyendo, conociendo más a los bosques para poder crear los suyos.

Fabiola y la naturaleza

La naturaleza siempre ha sido el hilo conductor de Fabiola, la figura humana es pura naturaleza (como lo fue en Metalizándose – 2017), el mar y sus movimientos es un gran espacio natural que representa y produce sensaciones en todos los mortales (Poseidón – 2018) y ahora los bosques, un espacio natural del que Comodoro carece pero que a través del arte se puede revalorizar y transformar en encantando.

Para ser artista además de disciplina, dedicación y trabajo, se necesita sensibilidad para transmitir emociones con un solo una obra, una huella que Castro sabe dejar en cada trabajo. Ella la define como “una idea surrealista: mezclar la realidad con lo onírico y generar una nueva propuesta”.

Esta huella ha madurado a lo largo del tiempo y la artista expone que al espectador “Le gusta lo que puede entender y con lo que puede jugar. En ese sentido siempre tengo el apoyo de la gente porque le gusta la obra, los calificativos son más que excelentes, yo voy virando de manera natural hacia las nuevas series” define.

Siguiendo esa línea de trabajo, Fabiola asegura que luego de Bosques encantados I, viene la culminación en una segunda serie pero con otro punto de vista, porque el artista evoluciona en su trabajo, mientras va creando. Es por ello que Bosques encantados incorpora obras precedentes que destacan el recorrido, pero al mismo tiempo muestran la huella Castro.

Paisajes no, … Bosques encantados

“Siempre renegué con la idea de poner paisajes, pensaba que puede ser una obra anticuada pero es todo lo contrario” analiza. Castro asegura que en cada serie aprende distintas formas de trabajo dentro de su línea, pero para crear Bosques encantados, tuvo que cambiar la metodología. “Para dibujar el primer paisaje, estuve tres días, dibujaba y borraba, después dije – acá hay algo que está fallando, puedo dibujar un rostro en 15 minutos pero no árboles -. Entonces cambie la manera de ver la obra y empece a dibujar solo líneas, ejes nada más” rememora Castro, entre risas.

Así fue como la atención dejó de estar en dibujar los árboles, y se centró en el estudio de las direcciones, los ejes, el espacio negativo y todas las herramientas que durante años la artista enseño en sus clases de dibujo. Fabiola cuenta que compone los bosques a medida que los va pintando, sin embargo la cantidad de colores que tienen le generan mucho cansancio visual, luego de largas horas de trabajo.

Bosques encantados

“Uno no puede creer que en un espacio limitado haya tantas cosas y cositas, estructuras y mini mundos dentro de un plano, pero me gusta. Aunque no es mi campo me incentiva a seguir. La verdad es que yo tiro una línea y hago una nalga, para mí es muy es muy fácil (risas) pero esto es otra cosa” dice Fabiola y hace énfasis en una de sus cualidades, superar los desafíos.

Otra caracteriza que tienen los Bosques encantados es la profundidad, cuando el espectador ve las obras, parece que el bosque es infinito, es justamente lo que Fabiola quería dejar plasmado, todo tiene profundidad, se observan muchos grises de colores y un gran juego de opuestos “Es un manejo impresionista, medio grosero. Porque hay mucha carga, los primeros planos son fuertes pero fui buscando que la obra tuviera descanso visual. Lo llamo la puerta” explica mientras muestra con sus manos dónde se encuentra ese lugar en la obra que la acompaña, aunque todas lo tienen.

Las hadas, los espíritus protectores del bosque

Quienes se acerquen a conocer la serie Bosques encantados (2019) de Fabiola, se van a encontrar con mucha belleza, pero además con un juego realizado especialmente para el espectador, deberán buscar las hadas del bosque en cada obra. Castro asegura que los visitantes se darán cuenta cuales son las primeras 3 obras, pero luego no podrán individualizarlas, porque la serie comenzó de una manera pero termina de otra.

“En el primer lienzo están los dos personajes metidos adentro de los pastos y vos las ves, se pierden, se abren, tienen mucha carga, pero en algunos hay que buscarlos, es como buscando el tesoro” comenta Fabiola.

Siempre son mujeres, porque son hadas o los espíritus protectores del Bosque encantado “cada persona lo ve a su criterio” revela Fabiola, exponiendo una de las posibilidades del arte, hacer para que otros tengan una percepción particular en su observación. Estas hadas vuelven a mostrar la huella de Castro, ente lo onírico y lo real, durante la apertura de la exposición el jueves 24 de octubre a las 20hs, quienes asistieron estuvieron varios minutos observando cada obra para encontrar las hadas ¿Vos te animas a encontrarlas?

El nombre de la serie Bosques encantados tiene una relación directa con las hadas, porque como explica la artista, primero pensó en titular bosques mágicos, pero después la atrapo el encanto de los bosques, “Entonces empecé a leer sobre Bosques encantados, en la literatura el bosque encantado tiene distintas aristas, trata el terror y lo mágico, habla de quién vivía en los bosques y eso me llevó a pensar en las hadas. Además tenían que estar la figura humana” dice entre risas.

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Bosques encantados en noviembre 

La muestra Bosques encantados abrió el 24 de octubre pasado, pero quedará expuesta hasta el 24 de noviembre, quienes la visiten los fines de semana podrán encontrarse con Fabiola, que los recibirá para contarles un poco más sobre estas obras. Allí también podrán consultarle sobre la posibilidad de adquirir un cuadro y disfrutar de los bosques, las hadas y las maravillosas paletas, en el living o la habitación de su hogar.

Este año Fabiola decidió inaugurar media hora más tarde, a las 20hs, porque cuando daba apertura a las muestras a las 19:30, observaba que aún ingresaba luz natural y los cuadros no se apreciaban como quería. “Vino mucha gente a la apertura, más de 100 personas, estoy muy contenta con los comentarios y la posibilidad de seguir entregando un momento único para que la gente aprecie mis obras” expresó Castro a días de la inauguración.

Algunas instituciones educativas también están participando con visitas guiadas, con el fin de que los más pequeños puedan comenzar a ver obras de arte y disfrutar de una artista exclusiva y comodorense.

Cada año las obras de Fabiola inundan los ojos de los espectadores de nuevas experiencias, sus composiciones proponen una mirada distinta sobre el cuadro, innovadora e individual, sin embargo nunca es una experiencia terminada, porque cada serie un nuevo inicio, para ver las obras del 2020, no tenes que dejar pasar Bosques encantados.

El fuego en el bosque

Las coincidencias no solo son eso, a veces permiten repensar los momentos y al mismo tiempo revalorizar lo que vemos, es lo que le sucedió a Fabiola al momento de ver a través de la televisión las imágenes de los incendios en los bosques de Amazonas durante 2019 como también los incendios de las sierras cordobesas. “Cuando estaba pintando mis bosques vi que se estaba quemando el Amazonas.

Me dio una amargura y pensaba, tanta gente que tiene dinero por qué no van y apagan el incendio en los bosques” cuenta con mucha preocupación. Pero su tristeza no quedó en esa frase, inmediatamente pensó en crear dos obras para incorporar en la serie “Salieron en una semana y media, trabajando a full. Cuando vi las fotos de los bosques incendiados me dio mucha angustia y cuando me da angustia pinto más rápido y produje estos dos cuadres, van a ver que el bosque está en llamas y hay almas corriendo” decía Fabiola en la presentación de su muestra el 24 de octubre.

“Dentro de toda la magia también hay miseria y tenemos que aprender a cuidar eso”

Estas tres obras permanecen agrupadas en un área de la muestra y para culminar esa situación Fabiola seleccionó una obra llamada “La bestia”, una obra de otra serie que es la muerte de una estrella “Dentro de toda la magia también hay miseria y tenemos que aprender a cuidar eso” expresó en referencia a las obras.

En 2011 la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el Año Internacional de los Bosques a fin de fomentar la toma de conciencia sobre la ordenación, la conservación y el desarrollo sostenible de los bosques de todo tipo. “Bosques para la gente” fue el lema durante ese año, destacando la relación dinámica entre los bosques y las poblaciones que dependen de ellos para la consecución de sus medios de subsistencia.

Hoy Fabiola, a través de sus obras también acompaña el lema del año 2011, con Bosques encantados en distintas estaciones y paletas de colores que permiten comprender la importancia que tienen no solo para el arte, sino para la humanidad.

La espátula una herramienta con historia, presente en los Bosques encantados

Componer obras con óleo sobre lienzo es una tarea compleja, se requiere de mucha prolijidad y al mismo tiempo de una dedicación constante en cada detalle. Fabiola trabajo todas las obras de “Bosques encantados” con espátula, una herramienta muy particular que tiene diversas formas y generalmente es de acero. La espátula es una herramienta antigua fue realizada hasta de cuerno, marfil, hueso o caucho duro. Además de utilizarla para mezclar colores, empastarlos, aplicarlos y extender capas de fondo y pintura, se consiguen formas abiertas de gran expresividad, por desde hace mucho Fabiola elije la espátula como herramienta de trabajo.

Desde lo técnico es importante señalar que son obras grandes, por lo tanto es complejo realizar muchas, dado que Fabiola debe esperar que las obras se sequen para volver a trabajar sobre detalles. “Siempre trabajo como si me fuera a morir hoy y que el cuadro se exponga como esta, no ensucio nada más que lo que tengo que trabajar” dice Castro con una risa particular que la identifica.

“uno va construyendo, no es simple, uno trabaja todo a la vez..

Los colores que componen Bosques encantados son muchos: óxidos, naranjas violáceas, grises de colores, amarillos, verdes, infinidad. Fabiola describe que trabajo cada detalle “Es una forma distinta de encarar un paisaje, uno va construyendo, no es simple, uno trabaja todo a la vez. Entones los rojos no deben ensuciar los amarillos, si lo ensucia es porque quiero, pero hay que mantener la pulcritud” define.

Además debe tener un orden en el uso y selección de los colores y tonos, por ello dice Castro que si trabajaba con rojo, luego lo hacía con verde, luego con violeta, porque las personas y sobre todo el artista necesita descansar visualmente, mientras está trabajando en la obra. “Uno no puede manejar el mismo criterio porque pierde gracia, necesita descansar el ojo, entonces fui variando, si venia un cálido, si venia un gris, venia un rojo, si venia un rojo venia un verde y eso para evitar la saturación personal. La idea era que las obras apabullaran de entrada, son obras muy barrocas” expone Castro en referencia a la carga de oleo como a las formas particulares de los árboles.

Perfil del Artista

Fabiola  Marina  Castro  artista  visual,  nació  en  Comodoro  Rivadavia.  Inicia  en  la  pintura  a  los  15 años  al  ingresar  al  Magisterio  en  Artes  Visuales  (Terciario)  mientras  cursaba  sus  estudios secundarios en el  Instituto María Auxiliadora. En 1989 egresó con el título de Maestra en Artes Visuales  de  la  Escuela  Superior  de  Arte  N°  806.  En  1992  culminó  el  Profesorado  Superior  de Plástica con especialidad en Pintura en la Escuela Superior de Arte N° 806.

Más Info:

Facebook: Fabiola Marina Castro / Fabiola Marina Castro – Muestra “Bosques Encantados”/ WEB: http://fabiolamarinacastro.blogspot.com.ar/

Tip`s para ver Bosques encantados

No tocar la obra.

Mirar desde una distancia de al menos un metro, para observar el cuadro, dado que la técnica con la que está realizada, propone mirar desde esta distancia.

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