Alberto Fernández llegó a México y el lunes se reúne con López Obrador

Minutos antes de las seis de la mañana, el vuelo 029 que lo trajo desde Buenos Aires tocó tierra y Alberto Fernández llegó a su primer destino internacional como presidente electo, seis días después de ganar las elecciones sin necesidad de segunda vuelta.

Casi sin contacto con el resto de los pasajeros -llegó a la clase ejecutiva minutos antes del cierre de puertas- Fernández estuvo acompañado por Felipe Solá, que suena como canciller, su vocero Juan Pablo Biondi, la economista Cecilia Todesca y el asesor Miguel Cuberos, además de su pareja Fabiola Yáñez. Antes de subir al avión, el presidente electo había firmado autógrafos y se había sacado selfies con otros pasajeros en el VIP del aeropuerto.

En México lo esperaba el embajador argentino, Ezequiel Sabor, dirigente del PRO porteño y exsecretario de Trabajo, quien finalizará su tarea diplomática cuando su jefe político, Mauricio Macri, termine su mandato como presidente.

Desde allí, Fernández y su comitiva se dirigieron al hotel Camino Real Polanco, en una zona residencial a cinco kilómetros del centro de esta ciudad.

Para hoy, están previstas actividades “recreativas”, como un paseo por Coyoacán, donde se encuentra la vieja casa de la artista Frida Kahlo, y San Ángel inn.

El encuentro con López Obrador

Desde esta primera y nublada mañana, durante todo el viaje, la seguridad y los traslados estarán a cargo del gobierno mexicano que encabeza Andrés Manuel López Obrador. Justamente el encuentro con el presidente de México será el plato fuerte de la gira de cuatro días de Fernández. A las 11 del lunes (8 en la Argentina) está pautada la reunión entre ambos en el imponente Palacio Nacional. Luego compartirán un almuerzo. Por la noche, el presidente electo cenará con empresarios mexicanos, entre ellos el millonario Carlos Slim. El martes, finalmente, dará una conferencia en un antiguo colegio como parte del ciclo Diálogos de la Democracia.

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En el entorno del presidente electo hablan de “afinidades ideológicas”. López Obrador impulsa, junto a otros dirigentes como el chileno Marcos Ominami, el denominado “grupo de Puebla”, un movimiento de centroizquierda que se creó como oposición al Foro de San Pablo, y que este fin de semana se reunirá en Buenos Aires. Fernández, cómodo con el discurso y las posturas moderadas de México en temas ríspidos como la crisis en Venezuela, participará de ese encuentro.

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