Sofía Toti Trucco, Fémina

foto: María Trucco

Junto a Clara Miglioni y Clara “Wen” Trucco compone Fémina, trío de sirenas de San Martín de los Andes. Su último disco “Perlas & Conchas”, grabado en Nueva York, incluye una colaboración con Iggy Pop, ícono mundial de la música y padrino del punk. Por Viena, Londres, Amsterdam, Madrid, Barcelona y más. Hace un año y medio fue mamá y con su hija Perla, recorre los camarines del mundo.

(Por Flor Nieto) “Hola…esperame” dice. Es casi la hora de la cena y Sofía está cocinando con su hija, Perla. Hace un año y medio es mamá. Hace más que hace música. “Fueron dos semanas muy intensas porque estuvo muy enfermita pobre Perla, estuvo complicado pero ya estamos”. “Chiquichiquichiqui chiquichiquichiqui” canta con su voz de sirena mientras acomoda el parlante para seguir.  Sofía “Toti” Trucco, junto a Clara Miglioni y Clara “Wen” Trucco son Fémina, trío de sirenas de San Martín de los Andes. Lanzaron “Deshice de mí”, su primer disco, en 2011. Continuado por “Traspasa” (2014) y “Perlas & Conchas” (2019). El último, grabado en Nueva York, incluye una colaboración con Iggy Pop, ícono mundial de la música y padrino del punk. Después de girar por Viena, Londres, Amsterdam, Madrid, Barcelona y más, se toman un receso pero no paran. En el 2016 debutó como Sof Tot con  “Adoro”, continuado por los singles “Mientras te espero” (2018) dedicado a su hija y “Entender la luz” (2019) junto a Proyecto Gómez Casa. Se define como coleccionista de sonidos.

“Crecer en San Martín de los Andes fue el mejor regalo que me dieron mis padres” cuenta y sigue: “Mucha libertad, además eran otros tiempos en el mundo. La verdad es que toda mi infancia y adolescencia fueron muy libres. Algo que también agradezco mucho de haber crecido ahí es la conexión con la naturaleza. Siempre digo que ese lugar es un cable a tierra y cada vez que vuelvo me muestra la verdad, lo importante, me saca las máscaras. Me encuentro con mi ser más profundo además de con la familia y amigos. Ese lugar me lleva hacia adentro y me inspira mucho. Es una fuente de inspiración inagotable aún el día de hoy”.

Florecida: retratos de Sofía Toti Trucco (fotos: Jacqueline Larsen).

¿Empezaste a hacer música allá?

Hola mi amor -se escucha la voz de Perla y Sof le responde-. Estoy cocinando y estoy hablando con Flor ¿Sí? -Ríe-. Hice todo para que se quedara mirando los dibujitos -vuelve a Perla- ¿Qué pasó con los dibujitos? -Perla le responde en su idioma-. Empecé a hacer música propiamente dicho acá en Buenos Aires. A los 17 años terminé el colegio y me vine a vivir acá. Toco la guitarra y canto desde que soy muy chica, mi primer guitarra me la regaló mi viejo a los 6 años y de ahí nunca paré. Tenía 8 y era la guitarrista de la iglesia de mi barrio que quedaba a una cuadra de mi casa. Iba todas las semanas a guitarrear, me parecía lo más, era muy chiquita y aprendí tocando canciones de iglesia así de una. Además éramos dos íntimas amigas que íbamos a cantar y tocar la guitarra, aprendimos así. Nos copaba. Eso de hobby, tocaba, cantaba y componía de hobby. Cuando vine a vivir a Buenos Aires empezamos a explorar conscientemente con Clara Miglioli, a hacer canciones, escribir poesía y transformarlo en canción.

¿Nos contás la historia de Fémina?

Empecé con Clara a los 19/20 años en Buenos Aires, las dos nos vinimos acá, estudiamos teatro. Vine a estudiar danza también, de hecho me dedicaba a eso. Clari escribía mucho. Compartíamos el amor por la música y por estilos de música muy afines, nos juntábamos a escuchar, a intercambiar lecturas. Nos empezamos a motivar mucho, nos juntábamos a escribir, nos proponíamos ejercicios de escritura. Como también nos gustaba mucho el rap empezamos a explorar con eso, por ahí escuchábamos y tratábamos de entender las métricas o traducíamos cosas que nos gustaban, trabajo fino de pasar horas, días y noches haciendo eso. Así surgieron las primeras canciones. Como también teníamos amigos raperos que son muy genios, nos motivaban mucho, nos alentaban cuando empezamos. Eso nos daba confianza también. No fue premeditado, fue surgiendo por la exploración. Era lo que nos gustaba hacer. Empezamos a salir a mostrarlo, amigos nos invitaban a cantar con ellos, a subir al escenario. Después empezamos a salir a tocar nosotras pero como sound system, con bases musicales y nosotras rapeando y cantando arriba. Después quisimos hacerlo propio: “¿Qué pasaba si nosotras agarrábamos los instrumentos y empezábamos con lo que teníamos?” Así surgió “Deshice de mí” el primer disco. Wen se sumó más tarde, era más chica, estaba en el colegio. Primero como invitada, como ella sabía hablar en francés venía y cantaba unas cosas en francés, bailaba, hasta que en un momento le dijimos: “Che ¿Querés unirte?”. Ahí empezó la tríada para todos lados. Por mucho tiempo tocamos con músicos, con una banda grande y cuando empezamos a viajar nos dimos cuenta de que era muy difícil -mientras Sof habla, Perla habla-. Tomamos confianza y salimos a tocar por muchos lugares las tres solas, hasta el día de hoy.  Muchas veces tocamos con chicos invitados pero casi siempre somos nosotras, es un gran desafío.

¿Qué fue lo que más cambió?

Nosotras mismas -risas-. Crecimos. La madurez, para empezar, hace 15 años que estamos con Fémina. La inocencia, porque al principio explorábamos distintos estilos. Por ejemplo, el primer disco tiene…el segundo también pero son más de juego, más “Hice una chacarera”, “Hice una cumbia”, “Hice un bolero”, más desde un lugar de inocencia, exploración, juego. Después con el tiempo, algo muy importante que cambió, empezamos a focalizar y encauzar las cosas, a tomar decisiones, ir a buscarlas, decidiendo cómo queremos sonar, decidiendo qué queremos decir, decidiendo cómo queremos cantar las tres juntas. Antes era como más aleatorio. También es hermoso y es el espíritu de los discos pero después de tanto tiempo las cosas van cambiando, una va cambiando en la forma de hacer y concebir la música y el arte.

Las sirenas: el trío en la producción de su último trabajo “Perlas & Conchas” (fotos: Candelaria Aaset y Federico Randra).

¿Qué quisieron decir en “Perlas & Conchas”?

Un montón de cosas. No considero que sea tan literal pero toca muchos puntos. Por empezar, le pusimos “Perlas & Conchas” porque la perla es un tesoro y es un elemento que refleja una transmutación, la transformación que realiza la concha a partir de algo que le resulta una amenaza o una molestia. La concha toma eso que entra y la envuelve en muchas capas de nácar y eso se transforma en una perla hermosa, en un tesoro. El primer mensaje hacia nosotras mismas es ese y que también tiene que ver con un proceso nuestro, como grupo, personal. Mucho tiempo, mucha transformación, mucho trabajo. Esa metáfora es un fiel reflejo, esa imagen de la concha transformando la adversidad en belleza. Lo sentimos muchísimo. Es un disco muy profundo, buscamos varios nombres. Nos remitía también a la profundidad, al agua. Es un disco que si bien tiene partes súper alegres y soleadas también es un disco súper introspectivo, profundo y oscuro en el buen sentido. En la tapa estamos las tres desnudas, es un momento en el que nos desnudamos y exploramos algo nuevo de cada una de las tres en este momento de la vida, del mundo, el cuerpo de la mujer así como es. Hermoso como es, es bellísimo porque sí, es así. También por eso queríamos estar desnudas. En un momento era: “Bueno ¿Cómo salimos desnudas? ¿Más desprolijo o más cuidado?”. Decidimos hacerlo así más cuidado, más bello, porque sí porque somos un tesoro y metafóricamente ponerlo así. Además porque nos servimos de mucha inspiración de la historia del arte, del renacimiento, arte surrealista, de la Venus, de la Primavera, emblemáticos, hicimos un video surrealista. Para nosotras fue como volver a la fuente, con premisas surrealistas, metiéndonos mucho en eso y nuestros escritos eran así, súper flasheros y empezamos a volver a eso, en el sonido también. La primera infancia de Fémina era electrónica, después nos fuimos para otro lado totalmente contrario y fue tomar eso, lo que nos hizo querer empezar a hacer música. Por eso también este disco fue muy importante para nosotras, muy transformador.

Colaboraron con Iggy Pop ¿Cómo pasó?

Es muy loca y hermosa la historia con Iggy. Él pasaba nuestros temas en su radio, en la BBC, y decía cosas maravillosas de nosotras, cosas que él se imaginaba mientras escuchaba los temas, de qué se trataba porque mucho no entendía. Nosotras no lo podíamos creer cuando nos enteramos. Y lo hizo más de una vez. Intentamos llegar a él escribiéndole para agradecerle porque además lo amamos. Logramos llegar a su manager y le agradecimos. Le contamos que íbamos a tocar en Miami, él está mucho ahí porque tiene una casa, y que si estaban por ahí los re invitábamos. Dijo que no iba a estar, todo el amor del mundo, bueno, gracias, quedó ahí. Cuando llegamos a Miami recibimos un llamado telefónico, estábamos en la playa recién aterrizadas y era él invitándonos a tomar un cafecito a su casa. Fuimos, increíble. Un divino, estuvimos charlando a la tarde, de la vida, de la música. Nos mostró su casa, sus obras de arte porque pinta, re lindo todo. Nos contó qué le gustaba de nuestra música y nosotras qué nos gustaba de la suya. Cuando nos fuimos nos quedamos pensando: “Che, qué lindo sería en este momento, que para nosotras es tan importante, preguntarle si quiere hacer un tema con nosotras”. Así que le preguntamos y dijo que sí, que le encantaría. Así pasó.

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¿Qué significa “Resist”?

Hay temas que son más hiteros ¿Viste? Pero con él nos imaginábamos uno bien profundo, porque además nos gusta mucho cuando él hace eso que hizo en nuestro tema, el manifiesto con esa voz grave. Me encanta. Qué linda su voz en el tema, piel de gallina -mientras Sof habla, Perla habla-. Pará bebita linda, te voy a dar el tuyo -dice-. Habla de eso, de resistir a las adversidades, a las transformaciones, a las transmutaciones, a los procesos de vida, que la vida es un camino donde pasan muchas cosas. Así en criollo. Una persona, un artista tan inspirador como es él, queríamos que fuera esa la canción. Habla de un estado, de encontrar un estado en uno mismo, en una misma que te mantenga en calma donde te sientas bien, protegido, protegida, confiado, confiada. Siento que Iggy es un ejemplo de eso, un tipo que pasó todas, tiene 70 y pico de años y está hecho un genio.

Nuevas etapas, transformaciones ¿Qué cambió con la maternidad? ¿Qué se potenció?

Me cambió 180 grados -risas-. Por lo pronto, el foco de atención, poner la energía en lo verdaderamente importante. Antes por ahí me pasaba que pensaba en cosas que realmente no tenían tanta importancia, me tomaban mucha energía y ahora estoy en un momento en el que solo atiendo lo importante y el resto puede esperar. Focalizar, administrar el tiempo, la energía, todo eso. Mi hija tiene un año y medio, todavía estoy en ese momento súper intenso que significa la demanda al 100% de una personita entonces no podés estar en todo. Tenés que ponerte muy atenta y muy inteligente para poder encontrar tus momentos. Me mudé a un lugar mucho mejor para poder estar mejor toda la familia, el trabajo lo focalicé para hacerlo más intenso en menos tiempo para poder tener más tiempo para estar con ella, todo se fue acomodando, encauzar las cosas. Tiene sus pros y contras. Justo ayer hablaba con mi hermana Wen y le decía que extraño un poco la espontaneidad, todo es espontáneo pero en cuanto a las actividades y los tiempos de una misma, tenés que estar organizada. No está en tu espacio, por lo menos por ahora, la espontaneidad. Otra cosa que aprendí muchísimo es que todo muta y se transforma todo el tiempo. Lo que pensé de una manera a los dos días es de otra en la maternidad y lo llevo constantemente a la vida en general. Todo lo que pensaba que era de una manera bueno, al rato puede cambiar. Eso me resulta un alivio porque está bueno saber que podemos cambiar. El universo es gigante y la vida también lo es entonces está bueno. Aprendí muchísimo a valorar lo que soy y lo que hago. Por ejemplo ahora no tengo el tiempo que tenía antes para sentarme a componer y colgarme cinco horas hasta que me baje el duende e inspirarme, ver si sale o no sale algo. Ahora tengo un rato y sabés cómo lo aprovecho… -risas-.

En las redes sociales empezaste a subir fotos de tu hija Perla en los camarines del mundo ¿Cómo surgió?

Es muy lindo eso, me encanta. Estamos mucho en camarines y muchas veces me re olvido de hacerlo. Surgió a partir de un amigo, Mariano Gibert, que justo acabo de hacer un episodio de su podcast que se llama “Estamos vivos”. Mariano es de Bariloche, a él se le ocurrió. Estaba viviendo en Granada, fuimos a tocar y me dice: “Tenés que sacarle fotos a Perlita en todos los camarines para que le quede”. Ahí empezamos.

¿Cómo es salir de gira con Perla?

Es hermoso, a mí me encanta. Está más grande y me encantaría experimentarlo, ahora que camina y todo. Las giras que hicimos fueron antes de que camine porque tuvimos que parar un par de meses, hacer una pausa porque Clara acaba de ser mamá. Antes era un placer porque Perlita se amolda muchísimo, es muy copada en ese sentido, todo le parece divertido. Me hizo mucho el aguante porque a veces las giras y los viajes se ponen intensos. Por suerte también está su papá Fermín que viajó con nosotras para también contenernos, eso fue clave, pero la verdad es hermoso viajar con ella y ver las cosas con nuevos ojos, mostrarle el mundo, cómo ella empieza a absorver todo eso. Estar en festivales, escuchar música, ver gente distinta todo el tiempo, que le hablen en distintos idiomas, flasheo con eso, me encantó. Ella tiene, en serio, al año y medio, una viveza, una cabeza y una sensibilidad muy muy fuerte. Creo que eso tiene mucho que ver. De chiquita viajando en aviones para todos lados, lugares totalmente distintos, gente muy distinta, culturas, alimentos, idiomas, todo. Es un nivel de enriquecimiento increíble.

Y también que las mujeres no tenemos que elegir entre una cosa o la otra…

Totalmente. Tuve que pedir ese espacio, decir que iba a estar en el camarín con un bebé, que lo acondicionen para que pueda llevarla. Los lugares no están preparados para eso y hay miles de mujeres que hacen música. Algunas no pueden dejar a sus bebés en sus casas, eso me revolucionó un poco y me puse un poquito esa camiseta. Antes había como una sensación de que si sos artista no daba, como si hubiera que esconder. Tiene un bebé bueno, tiene un bebé. En plena gira en Europa, no la puedo dejar en un hotel en cada puerto, cada día un lugar distinto con una persona distinta. También las mujeres podemos venir con nuestros niños, banquen. Les decía: “No puedo tocar si no…” pero hay que empezar a pedirlo.

También empezar a visibilizarlo. No es que si una tiene una carrera no podés tener hijos…

Claro, exacto. Que se visibilice esta temática porque es muy importante. Yo toqué embarazada hasta casi parir y fue hermoso. Ahora la llevo a Perlita a todos lados, a donde quiero y a donde no quiero no. Y sí. Me ha pasado: “Che no se puede” y bueno, entonces no. O por ahí me decían: “Bueno, vení, escondela, no podés salir con ella”. Algunos: “Bueno, dale buenísimo” pero es importante que entiendan que no es un capricho, es una necesidad.

“Clara acaba de ser mamá así que hasta fin de año no vamos a tocar. A principio del 2020 arrancamos con todo, probablemente haya una gira patagónica en enero y febrero y seguiremos viaje por otros rumbos. Ahí retomando de a poco con esta nueva familia grande. Mientras tanto cada una se nutre de su proyecto solista. Yo estoy a punto de grabar temas nuevos, voy a tocar poco pero voy a tocar acá en Buenos Aires, en Rosario. Poco porque estoy tratando justamente de cuando no estoy de gira descansar, estar con Perla. Ahora también estoy abocada a dar cursos, seminarios de canto intensivos, no intensivos, tengo tres grupos distintos de dos meses cada uno. Me voy por el interior también. Además de tocar y componer me gusta mucho transmitir el canto. Aprovecho que no viajamos para poder hacer eso. En eso estamos”. De fondoerla la llama: “Mamá” y ahí va, hacia lo importante, lo que dura para siempre. Sabia, ecléctica, etérea, mágica. Así es, así hace su camino por el mundo con sus canciones, sus hermanas, su amor y su Perlita.

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