Octubre de tulipanes en flor

En un marco paradisíaco, en Trevelin se abre las puertas al turismo autóctono e internacional. El mayor sembradío de tulipanes del país sorprende con 27 tonalidades en flor. Allí crecen más de dos millones de tulipanes en una superficie de dos hectáreas. Hasta el 3 de noviembre está abierto al turismo.

(Por Marcelo Melo) No todo emprendimiento productivo logra, en base a la sorpresa que promueve, que la figura televisiva más popular de la Argentina pronuncie la marca al viento y se entere todo el país y hasta fronteras afuera. Y viniendo de quien viene, que sea gratuita, es doblemente motivador  y halagador.

Juan Carlos Ledesma, fundador  de Tulipanes Argentina, junto a su compañera de vida, no caía en sí cuando se amontonaron los mensajes telefónicos que lo felicitaban por una publicación de Susana Giménez en las redes sociales, dando cuenta de una foto del predio al borde de la cascada Nant y Falls en Trevelin (en el km 52 de la Ruta 259 camino a Chile), maravillada con el pleno de tulipanes. Compartió la imagen en su cuenta de Instagram con un pie de foto que rezaba “No puedo creer la belleza de este campo de #Tulipanes en #Trevelin, #Chubut. Juro que no sabía que existía esta maravilla, muero por estar ahí! #susanagiménez #Landscape #paisajes #patagonia”. Tuvo que apagar el teléfono, porque además pensó que era una cargada.

“Fue un suceso nacional, Susana nos mencionó y nos transformamos en un suceso nacional. Yo pensé que me habían hecho un meme, eso que hoy tanto circula por las redes sociales como gaste, me mandaron una captura de pantalla del Instagram de Susana Giménez, pensé que era una truchada, una cargada. Pero después me lo reenviaron tantos, me lo comentaron hasta el hartazgo, además luego vi que salió en todos los medios, que esa noche no pude dormir” comenzó narrando este productor exitoso, que hoy con su familia está al frente de un proyecto que se nutre de la venta de las flores más célebres  del planeta y el turismo. Cuando se le dice que se da por sentado que ya le envió a Susana un ramo con los 27 colores que cultiva en la chacra, el hombre responde que no mira TV, es más, cree que la emisión de mayor rating de los domingos ya ha clausurado la temporada 2019. Ledesma pregunta algo desorientado: “¿Pero en estos momentos sigue el programa al aire? yo nunca miro tele, por eso se me pasó y me decís que sí está al aire… ¡no! ya tengo que mandarle un ramo ¡mínimo!” se ríe descarnadamente de su deuda con la Diva, que si le cobrara el chivo sería un camión con acoplado lleno de tulipanes.

Ledesma es cuarta generación de productores y en su árbol genealógico se mezcla la sangre de los pioneros que remontaron el Valle de Chubut y se asentaron en ese paraíso que es Trevelin.  Un solo dato sobre la belleza natural del lugar, entre tantas a la que suman los tulipanes: Nant y Falls es el arroyo que llega al predio, dejando atrás un cuadro de cascadas y es el agua del que bebe la flor y la familia, proviene del Lago Rosario. Aún hoy los picos están nevados con un invierno que se ha extendido.

Octubre es el mes que alberga el hechizo total que produce el tulipán en el calendario. Es solo a partir de este mes, mientras  están florecidos, tras haberse  plantado en mayo, que el emprendimiento abre las puertas al turismo. Los contingentes se suceden mientras el sol seduce con sus rayos y cuando vaya transcurriendo la primera semana de noviembre se despedirá hasta el año siguiente. Se los puede apreciar con mayor intensidad en esta segunda quincena que se está iniciando, motivo por el cual se los asocia con la celebración del Día de la Madre que se cumplirá el domingo venidero.

“Nos fuimos adaptando al mercado interno y por eso alcanzamos las 27 variedades, que son colores distintos, son distintos tonalidades de colores. Para visitarnos pueden ubicarnos en nuestro perfil de Facebook Tulipanes Patagonia, ahí organizamos contingentes y contestamos todos los interrogantes” explica Ledesma.

Las variedades se dividen en dos grupos: Triumph y Darwin. En total cuentan con dos hectáreas, donde crecen cerca de dos millones de bulbos pequeños hasta que, en el término de tres años, llegan al tamaño comercial.

Juan Carlos y su familia se dedican a la venta de bulbos o plantines para quienes producen flor de corte o viveristas.  Su producción se destina por completo al mercado interno.

 

Cuarta generación trabajando la tierra

Ledesma es parte de la cuarta generación que está asentada en Trevelin. El campo fue adquirido por su bisabuelo,  con el noble fin de destinarlo a cultivar trigo. Pero desde 1997, junto a su compañera de ruta, Silvia Aimaro, fan y amante de las plantas, se inclinaron por variar la producción 180° hacia el actual cultivo tras otros intentos que siempre les sirvieron de experiencia, e incluso no dejaron de lado el andarivel científico,  investigando y nutriéndose de información precisa en el país por excelencia en siembra de  esta flor: Holanda, destino al que han concurrido sus hijos a recibir instrucciones.

“Ella fue clave en la elección de este cultivo, que fue virando desde la producción inicial de trigo, con los antecesores. Nosotros nos instalamos con mi esposa y empezamos a probar desde huerta de verduras, hortalizas bajo invernáculos, levantamos otro con flores y plantines. También nos involucramos con el tambo de caprino. Un abanico de búsquedas en tiempos del menemismo y su ‘un peso es igual a un dólar’, época que no cerraban los números al productor. Y nos fuimos quedando con los tulipanes, fueron ingresando semillas, tuvimos la suerte de tener unas pocas, con el asesoramiento a cargo de especialistas holandeses trajimos más semillas y tecnología. Esto está lejos de ser casualidad” añade antes de atender a otro contingente que llega para extasiarse.

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Consultado sobre una jornada típica en su quehacer, Ledesma explica que “en este trabajo tenés que dividir el año en dos etapas bien precisas: desde mayo hasta octubre, a la actividad productiva; entre octubre y noviembre sumamos el turismo. En la primera hay que levantarse bien temprano y regar. Y en la otra, esmerarse en la atención al público. Un socio perfecto es el clima, que nos facilita mucho las cosas, es muy similar en temperatura a los Países Bajos. Ellos tienen más lluvias, en los suelos tienen drenajes muy sofisticados, hacen producción intensiva, cuentan con muy poca superficie y le ganan año a año varios metros al mar”.

Descendencia profesional

La pareja productora de los tulipanes más importantes del país ha conformado una familia muy unida alrededor del proyecto que completan dos hijos que ya han transitado la formación universitaria. María es farmacéutica y Matías que estudió Dirección de Cine y Letras. “Desde la chacra los llevaba a la primaria en Trevelin y luego todos los días a Esquel a cursar la secundaria.  Después marcharon a estudiar a Córdoba, María primero fue a Estados Unidos a estudiar inglés, y luego se metió en la Universidad de Córdoba para recibirse en Farmacia. Matías viajó a Holanda a estudiar e investigar tulipanes. Y ya se están metiendo en la chacra, viven en Córdoba y desde allá la manejan”.

Pero, además, el árbol genealógico lo enlaza con los hombres y mujeres que se encontraron con este territorio en el que estaba todo por hacerse, llegados desde Europa y que remontaron el Río Chubut hacia la cordillera. “Mi abuelo se llamaba Iago Hughes, descendencia galesa que entró por el Valle, mi tatarabuelo llegó en el Velero Mimosa en 1865 junto a otros 153 galeses. Y a principios del SXX se radicó en el Valle 16 de Octubre, cuando estaba todo por hacerse. Era una vergüenza, hasta hace 30 años les faltó asistencia, se arreglaron solos, por suerte eran muy cooperativistas entre ellos, ayuda y cooperación fueron sus nortes”. Su progenitora le trasvasó en las venas, otra vertiente galesa, parte de un apellido que también escribió la historia fundacional.

“Por parte de mi madre, la sangre de la familia Berwyn, también llegados de Gales, su abuelo  fue el primer maestro de Chubut (ver aparte), eran todos Jones, pero como venían de la región de las Montañas de Berwyn, de Gales, finalmente se anotaron con ese apellido”.

Campo florido: Tulipanes Argentinos cultiva 27 tonalidades de flores.

Una historia que arribo en el mimosa

Richard Jones Berwyn, bisabuelo de Juan Carlos Ledesma, nacido como Richard Jones y más conocido como R. J. Berwyn, arribado a las costas chubutenses como marinero, luego se graduó como maestro, convirtiéndose en el primero que la historia nombra y también fue contador.

Llegó como parte del contingente de 153 gales del mítico Velero Mimosa, que ancló frente a costas chubutenses el 28 de julio de 1865, más precisamente en el sector de Punta Cuevas. El Mimosa zarpó desde el puerto Liverpool a la Patagonia una nómina que además incluía carpinteros, mineros y otros oficios.

El bisabuelo de Ledesma ocupó varios cargos públicos en la colonia, incluyendo el cargo de secretario. Se casó con Elizabeth Pritchard en Rawson y mantuvo una escuela allí,  además de editar libros para su uso en dichos establecimientos, que traducían e iniciaban a los pioneros en el  necesario idioma español.

Te llevás una dosis extra de energia

“A través de Tulipanes en Patagonia organizamos los contingentes de turistas. Está abierto al turismo entre 1 de octubre y 3 de noviembre. Llevamos 24 años produciendo y hace cuatro que hacemos la variante turismo. Lo que hemos agregado últimamente es un patio de comidas, un emprendimiento que se llama Sabor Mapuche y un patio cervecero para el después de la recorrida. Pero no queremos romper la tranquilidad, el silencio, la fotografía que nos da este lugar. Vino una pareja de Maollin Ahogado, de El Bolsón y me preguntaron ‘¿qué me das, qué me llevo?’… le respondí que en las retinas se lleva todo, una dosis de energía extra, y cuando sale me dice: “tenías razón, me voy con las pilas cargadas a full”.

El caso de Holanda

A medida que los cultivos de tulipanes en Holanda empiezan a florecer con la llegada de la primavera boreal, los campos se tiñen con tonos deslumbrantes forjando otro nicho complejo para la industria del país: el turismo.

Se estimó que más de medio millón de visitantes extranjeros visitaron los campos holandeses durante el fin de semana de Pascua, una cifra récord, según resaltó orgullosa la Oficina de Turismo de Países Bajos.

Su director, Jos Vranken, dijo que calculó que cada visitante gastó unos 300 euros, lo que redunda en un gran impulso para la economía local. Muchos desean entrar a los museos y otros sitios patrimoniales holandeses, pero en abril, los cultivos de flores y el jardín Keukenhof de La Haya lideran las listas “obligatorias” de atractivos para ver.

Aunque los amantes de las flores y de la fotografía que comparten sus imágenes en las redes sociales representan en sí mismos publicidad para el turismo holandés.

Visitantes particulares: se abre a las visitas del 1 de octubre al 3 de noviembre, entre las 9 y las 18. El ingreso cuesta 300 pesos por persona, los menores de 12 años, gratis.

Excursiones: los días 13 y 19 de octubre saldrán excursiones desde Esquel y Trevelin con guías. El recorrido une historia, producción, sabores y paisajes de la Ruta 259, que une Esquel y Trevelin.

De noche: para los días 16, 23 y 28 de octubre, se organizan salidas de excursiones especiales que permitirán una visita nocturna al campo de tulipanes.

Informes: Secretaría de Turismo de Esquel. Teléfonos: (2945) 451927/453145/455652, infoturismo@esquel.gov.ar;  www.esquel.tur.ar

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