El Aguilucho no perdona

En la cancha de Deportivo Roca, Próspero Palazzo le ganó dos a cero a Oeste Juniors para sostenerse en la cima del Torneo Inicial de la Categoría “B”. José Nicolás Sambueza fue el autor de los goles del Aguilucho.
Ser contemplativo en el futbol no paga un céntimo, todo lo contrario, porque ese signo de piedad con el adversario, casi siempre se convierte en un bumerang que golpea y bien fuerte.

Así le pasó a Oeste Juniors ante Palazzo. El equipo de Valle “C” tuvo un buen juego en la primera mitad del partido, pero al no ser efectivo en el área, lo padeció con la pérdida de los tres puntos.

Desde el mismo inicio, Oeste mostró la vocación de ir hacia adelante. Pasa que los tres puntos podrían haber ubicado a los de Valle “C” muy bien en la tabla del Torneo Final, además de darle un panorama de alivio en la tabla General.

Pero a lo bueno que se generaba desde mitad de cancha hacia arriba le falló el desenlace: el gol. Dispuso de no menos de cuatro situaciones de gol, pero entre el arquero Marcelo Mamaní y la ineficacia para definir, dejaron el marcador sin goles en esa primera fracción.
Tampoco es que Oeste vapuleó al Aguilucho, para nada. Pero en medio de la intensidad que mostró el juego, fue el “auriazul” el que rondó el gol con mayor cercanía.

Casi sobre el cierre de esa primera fracción, Palazzo merodeó el área oestina. En ambos casos fueron remates de Joaquín Villarroel que se fueron apenas anchos.

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Esas apariciones en el final de la etapa inicial fueron de algún modo, el preludio de lo que sucedió en el complemento. Porque Palazzo ajustó marcas y en esa recuperación alta del balón, se basaron las llegadas hasta Ezequiel Quidiman.

Pisando la media hora del complemento, Villarroel encaró por la derecha y detectó justo a José Sambueza, quien le marcaba el pase para ingresar al área. Así fue, Sambueza no necesitó acomodar nada, simplemente orientó el cuerpo para que la asistencia le quede justo a su remate cruzado de derecha.

Palazzo primero marcó el gol y luego lo justificó con funcionamiento. Porque se reconstruyó, acomodó lo que estaba mal y como adelante tiene una dupla de ataque que siempre obliga, el Aguilucho se hizo bien fuerte para sumar los tres puntos.

Otra nueva asistencia de Villarroel -uno de los puntos altos- dejó a Sambueza en la puerta del área. Esta vez se acomodó para la zurda y la ubicó alto, cerca del ángulo derecho de Quidiman que no alcanzó a manotear la definición.

Lo de Sambueza fue muy particular. Regresó luego de tres meses inactivo por una distensión de ligamentos y el retorno fue con dos definiciones bien precisas.

Enfrente, Oeste pasó a ocupar el papel del despojado. Porque le invadió la sensación que estuvo cerca de ganarle al líder y quedar a sólo un punto de la cima. Pero no pudo atrapar lo que vio cerca.

El Aguilucho, mientras tanto, supo interpretar las falencias, las corrigió y se quedó con tres unidades para comandar la tabla en soledad.

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