Para Rodríguez y Williams no hay dudas sobre la “asociación ilícita que saqueó el gobierno”

Con una clara visión y sobre todo convencimiento respecto a todo lo investigado, los fiscales Alex Williams y Omar Rodríguez dejaron en claro en sus extensos alegatos que los exfuncionarios del gobierno de Mario Das Neves, juzgados en la causa denominada “Embrujo” eran integrantes de una asociación ilícita que era comandada por el extitular de la Unidad Gobernador Diego Correa.

Después de más de un año de investigación en la que se recolectaron una inmensa cantidad de pruebas y se escuchó a numerosos testigos, la exposición de los fiscales resultó contundente teniendo en cuenta la información recolectada sobre la cual los imputados poco y nada pudieron reprochar.

Es más: quedó implícito durante este último debate que la estrategia utilizada por la defensa resultó “hasta burda” como la calificó en su momento el fiscal Williams. “Era algo totalmente previsible y fue en algunos casos tan burda que hasta ponía en duda la inteligencia de quienes participamos en toda la investigación”.

Tanto Rodríguez como Williams realizaron a través de todo este tiempo “un trabajo sin fisuras”, recolectando todo tipo de información que tras las comprobaciones del caso, se iba convirtiendo en pruebas que los imputados no pudieron rebatir salvo con vagas y poco creíbles expresiones.

La justificación de Correa

Aunque a criterio de los fiscales, la que colmó el vaso fue la de Diego Correa quien, según Williams “trató de justificar todo cuanto se conoció a lo largo del juicio con la muerte de su jefe político Mario Das Neves. Eligió una persona fallecida y no hay manera de demostrarlo. Es incomprobable, es inverosímil. Es mentira”, dijo el fiscal.

La investigación, el juicio y la posterior condena marcarán un importante precedente no solo en la provincia sino en el país. Los fiscales trabajaron en varias causas paralelas, que si bien estaban enlazadas entre sí porque tenían a protagonistas y modus operandi similares requerían de tiempo de investigación. Así y todo, lograron en un año y medio llegar a juicio en un caso de corrupción tan permeable a las reacciones y a veces incredulidad de la sociedad toda.

Cuando en el país se escucha de manera permanente que los casos de corrupción difícilmente lleguen a dilucidarse y cuando se habla de un promedio de 20 años de proceso (y en algunos casos ni siquiera hay condena), los fiscales Williams y Rodríguez han llevado a juicio a los imputados en tiempo récord, lo que podría sentar un precedente importante en este tipo de investigaciones.

Actualmente hay hechos de corrupción que son juzgados a nivel nacional que llevan más de tres años, con largas prisiones preventivas pero sin posibilidades de concretar el inicio del juicio oral. Lo había anticipado Rodríguez: “Podemos sentar un precedente en cuanto al tiempo en que logramos llegar a juicio en una causa de lavado”.

Lo destacado de los fiscales

En su extenso alegato los dos fiscales dejaron frases contundentes que ahora deberán ser rebatidas por las defensas y estudiadas por los jueces para emitir su fallo final. En agosto del año pasado Lüters confesó. Los otros imputados hablaron sin contestar preguntas, pero él lo hizo antes del juicio. Los demás se acomodaron a la prueba que surgía, pero la “mentira tiene patas cortas”, tal como lo dijeron los fiscales. Esos dichos fueron forzados, encastrados y armados. En cambio, Lüters fue clarísimo y su declaración se corroboró con los testigos. Reveló cómo funcionaba la banda, roles e integrantes. Agotó las preguntas.

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También hubo dichos sobre el rol de Natalia Mac Leod, esposa de Diego Correa: “tiene depósitos en efectivo en su cuenta de 30 mil, 80 mil y 110 mil pesos. Tuvo un volumen económico de $ 700 mil pero gastó por $ 1,4 millones. Es clarísimo que Mac Leod superó de manera amplísima su capacidad económica. Ahorró dólares y cientos de miles de pesos aunque estaba abajo en la pirámide de sueldos como empleada judicial. Le compró por $ 300 mil un terreno a Dual Core. Para eso extrajo la plata en septiembre de 2017. “O sea que tenía 12 sueldos en su caja. Nunca conocimos a alguien con tanta capacidad de ahorro”, dijeron los fiscales.

Las mentiras de Correa

Pero de Diego Correa, sobre quien pesa la responsabilidad de ser el jefe de una asociación ilícita, las palabras de los fiscales no dejaron dudas. “¿Por qué Correa no firmó y se hizo cargo de las cosas que compró? Si la plata era de Das Neves ¿cuál era el problema? Porque es mentira y no puede justificar un enriquecimiento desmesurado”.

Y agregaron: “Desde 2004 solo fue empleado público. Estuvo desocupado entre 2011 y 2015. Pero en 2012 empezó a gastar dinero. Por ejemplo con cuatro viajes al exterior con Natalia Mac Leod. ¿Cómo sin ingresos pagó dos millones de la cuenta corriente de un corralón, compró una camioneta y terrenos. No hay otra explicación que el origen espurio de esos fondos”.

“En cuanto a Mac Leod -agregaron- era su pareja y la persona de más confianza. Y Diego Lüters era su lugarteniente tanto que escondió evidencia en la casa de su madre. Los fiscales aseguraron que tras las investigaciones se comprobó que “es clarísimo que Mac Leod superó de manera amplísima su capacidad económica. Ahorró dólares y cientos de miles de pesos aunque estaba abajo en la pirámide de sueldos como empleada judicial.

Lavado y más mentiras

Por último, el fiscal Omar Rodríguez consideró probado que el contador Federico Gatica acordó un plan con Diego Correa para lavar dinero de la corrupción. Primero con la constitución de la empresa Sepat y luego con la formación de la sociedad de Mezeta Consulting para ejecutar un multimillonario proyecto de consultorios médicos en la ciudad de Rawson. Gatica mintió cuando dijo que había extraído 400.000 pesos de sus cuentas para la obra de los consultorios. En realidad lo hizo para comprar un Ford Mondeo porque la obra era financiada con dinero de Dual Core que era necesario blanquear a través de ese emprendimiento.

Así las cosas y con exposiciones que derribaron cualquier intento de desviar la investigación, los fiscales dieron sus alegatos que dejaron en claro que funcionó una asociación ilícita dedicada a usar dinero del estado para beneficio propio. Esto incluía no solo pagos direccionados, licitaciones digitadas, retornos de parte de empresarios sino también lavado de activos. Algo común cuando se obtiene dinero del Estado de manera espuria. Fuente: MPF Of. Rawson.

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