Su ex le incendió la casa, le robó el perro, quedó libre y ahora amenaza con matarla

Una mujer denunció que su expareja ingresó a su casa, se llevó a su perro y luego prendió fuego el lugar en la localidad bonaerense de Quilmes.

El hecho quedó grabado en las cámaras de seguridad, que muestran a Sebastián P., dueño de un taller mecánico en Quilmes Oeste, ingresando a la casa de Marina Madonia, de 31 años, y retirarse dos horas después con el perro, una vez iniciado el fuego. El hombre quedó en libertad y ahora, amenaza con matarla.

El hecho ocurrió domingo 1 de septiembre. Tras pasar casi dos días prófugo, el acusado quedó en libertad por decisión del juez Juan José Anglese, quien le concedió un pedido de eximición de prisión, a pesar de tener antecedentes por denuncias similares de parte de su exesposa. Ahora está internado por voluntad propia en una clínica psiquiátrica.

“Quedó en libertad y se autointernó en una clínica psiquiátrica, por lo cual puede salir cuando quiera. Lo que nos dijeron es que ingresó para que le hagan un informe que le recomendó su abogado. Esa sería su estrategia legal. Supuestamente saldría en una semana o 10 días como mucho”, contó Madonia.

Cuando su caso trascendió en los medios, la exesposa del hombre se contactó con ella y le contó su historia. “Me dijo que ella lo había padecido muchos años, que le había tenido que hacer perimetrales porque la volvía loca. Le hacía lo mismo que a mí”, detalló.

Esta semana la mujer volvió a recibir amenazas. “Desde la clínica él sigue diciendo que cuando salga me va a matar. Mi familia está desesperada, yo también. Pero no nos dan ninguna solución”.

Madonia y Sebastián P. estuvieron en pareja durante cinco años. A fines de abril, ella decidió poner fin a la relación luego de varias rupturas. “Él siempre hacía lo mismo, aparecía en todos lados. Era una persecución constante. Sabía todos mis horarios”, cuenta ella.

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“Esta vez yo estaba firme en la decisión, no que darle más posibilidades. El creyó que era porque estaba con otra persona y eso era lo que más lo mortificaba”, detalla.

Muchas veces le sugirieron que lo denuncie, pero ella se negaba. “Nunca quise hacerlo, aunque lo tendría que haber hecho. A fines de abril, cuando me separé, tuve un episodio de violencia. Él me agarró del pelo, revoleó todas mis cosas. Me tuve que encerrar en una habitación. Me cortó la luz y estuve toda la noche encerrada a oscuras. No era la primera vez que me lo hacía”, recuerda.

Finalmente, la madrugada del 1 de septiembre, su expareja entró a su casa cuando ella no estaba, se llevó al perro de su hijo de 10 años, una consola de PlayStation y al salir prendió fuego el lugar.

“Cuando me mostraron las cámaras de seguridad no lo podía creer. El primero que lo reconoció fue mi vecino. Al principio lo negué, pero cuando vi toda la cinta, no hubo lugar a dudas”.

Si vos o alguna mujer que conocés sufre violencia de género comunicáte al 144, es una línea telefónica nacional gratuita que brinda contención, información y asesoramiento.

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