Mala praxis médica. Un tema candente del momento

En estos últimos días hemos sido bombardeados por noticias que tienen como protagonista a médicos y Sanatorios. El desconocimiento de los hechos hace que muchas veces se condene o perdone, quizás a la persona o Institución equivocada.

Por tal motivo me parece de mención la transcripción de un artículo publicado en Infobae que da un pantallazo general de “la industria del juicio”.

“La muerte de la periodista Débora Pérez Volpin y el juicio y sentencia por mala praxis que sobrevino después marcarán un decisivo antes y un después en los procesos médicos de calidad y seguridad centrados en el paciente en la Argentina. A pesar de una sentencia tibia, hubo condena en una figura legal muy escurridiza como es la mala praxis:

3 años de prisión condicional al endoscopista, la anestesista absuelta y la orden del tribunal de que el Sanatorio de la Trinidad de Palermo sea investigado por encubrimiento.

Quedó en evidencia también la fragilidad del cumplimiento de la norma,  de los controles y protocolos quirúrgicos y médicos en las clínicas y sanatorios respecto de las cirugías y/o de los estudios preventivos de rutina como una endoscopía, que poseen estándar internacional por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y también existe un capítulo argentino, avalado por la actual Secretaría de Gobierno de Salud de la Nación.

Lo que permite exhibir es que alrededor de un juicio por mala praxis -más aún si adquiere resonancia pública- además del dolor irreparable para los familiares, existe un impacto social en la salud pública. En los últimos días se sumaron una serie de gravísimos hechos ocurridos en el “Nuevo Sanatorio de Berazategui”, como el caso de una mujer a la que le amputaron la pierna equivocada; la jubilada a la que le extirparon la vesícula sin necesitarlo y murió; y la mujer que ingresó al quirófano por la quebradura de un hueso y salió en estado vegetativo.

El doctor Ignacio Gutiérrez Magaldi, médico clínico y presidente de la Sociedad de Medicina Interna de Córdoba señaló: “uno de los conceptos actuales de mayor preponderancia en la práctica médica es el error médico, o la mala praxis médica, donde existen innumerables factores que los predisponen.

El ancho abanico de errores médicos abarca desde la amputación de un miembro inferior incorrecto, por no haber realizado una correcta “marcación” sobre el paciente, hasta la administración de una medicación que no corresponde a un paciente, y que era para otro. Para evitar o reducir a su mínima expresión el error médico, los procesos deben ser simples, seguros, estandarizados a través de protocolos de acción y chequeados”.

Esto ayudará a los equipos quirúrgicos a reducir el número de acontecimientos de este tipo. En el documento Soluciones de Seguridad del Paciente de la OMS -el primero data de 2007 y se ha ido actualizando hasta hoy- se han establecido metas de calidad y seguridad centradas en el paciente. Aquí se las resumió en 6 puntos concretos:

1) Identificar correctamente al paciente

2) Mejorar la comunicación efectiva entre profesionales de la salud

3) Mejorar la seguridad de los medicamentos de alto riesgo

4) Garantizar las cirugías en el lugar correcto, con el procedimiento correcto, al paciente correcto y que el médico cuente con los avales suficientes para ejercer la especialidad con idoneidad.

5) Reducir el riesgo de infecciones asociadas a la atención médica

6) Reducir el riesgo de caídas.

El 4to. punto hace mención a que el médico debe contar con los avales suficientes para actuar y, sin embargo, muchas veces nos encontramos con que los pacientes son derivados a operarse con tal o cual médico por su Obra Social, sin tener en cuenta su Currículum y solo se valora si a la Seguridad Social le resulta más barato que otro médico que se encuentra con alta capacitación y que ha invertido mucho esfuerzo y dinero para lograrlo.

La Obra Social no entiende eso. Muchos casos se dan en que el paciente ni siquiera conoce al médico que lo va a operar, nunca tuvo una visita previa y sin embargo cae en sus manos porque es “donde le cubre su Obra Social”. En nuestra ciudad nos encontramos muchas veces con médicos que vienen a ejercer una Especialidad determinada y nadie controla sus antecedentes.

Por eso pueden pasar estas cosas. Una buena relación médico-paciente y la aplicación de un protocolo de estudio y seguimiento,  nos traerá una disminución de “errores médicos”.

Dr. Jorge Araldi Vacunas contra el cáncer de cuello uterino
Dr. Jorge Araldi – Tocoginecólogo. MP 1463
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