Rusia estrenó su primer reactor nuclear flotante

Se trata de una central nuclear en el mar que emprende un viaje de 5.000 kilómetros. Su destino: una península del ártico ruso a la que abastecerá de energía.

El proyecto causó las protestas de varias organizaciones ecologistas que aseguran que es un “Chernobil flotante”.

El buque atómico, bautizado como Académico Lomonósov en honor del sabio ruso del siglo XVIII, partió ayer de Múrmansk, ciudad próxima a la frontera con Noruega, en un viaje de 4.700 kilómetros que le llevará a la otra punta de la costa ártica rusa. Tiene que alcanzar la población de Pevek, en Chukotka, junto al estrecho de Bering y Alaska.

Una vez allí comenzará a funcionar como una central nuclear más, con la gran diferencia de que estará flotando sobre el mar. Tras conectarse a las redes eléctricas, dará suministro a la región, sustituyendo en la labor a la central nuclear de Bilíbino y la planta térmica de Chaunsk, ya obsoletas.

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