Femicidio: comienza el juicio por la muerte de Soledad Arrieta

A partir de esta mañana en la sala de audiencias de la Oficina judicial del barrio Roca comenzará a ventilarse el femicidio de Soledad Arrieta que tiene como único imputado al exesposo de la víctima, Gustavo Servera. Se trató de uno de los hechos más conmocionantes para la sociedad que ocurrió la madrugada del 5 de febrero del año 2018 en un domicilio de la calle Juan Manuel de Rosas al 3.600 del barrio Abel Amaya. En el mismo predio residían la víctima en una casa de atrás, y el presunto victimario en una vivienda de adelante. De acuerdo a la acusación fiscal oportunamente presentada por la Dra. Mercedes Blanco, el hombre habría ingresado por una ventana lateral para luego, una vez en el interior, atacar a golpes a la mujer y con la utilización de un lazo metálico que colocó alrededor del cuello de Arrieta, ejerció extrema presión hasta reducirla.
“Escoriaciones lineales en diversas partes del cuerpo, entre ellas el tórax del lado derecho y dos equimosis en la parte delantera del cuello” es lo que reseñó el posterior informe forense. Para esta primera jornada están citados a comparecer unos 11 testigos y es posible que las audiencias se extiendan por cuatro jornadas. El acusado Gustavo Servera será patrocinado por el conocido abogado penalista Francisco Miguel Romero.

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Intentó quemarla

Siempre da acuerdo a la acusación fiscal, luego de los golpes y la presión en el cuello con el lazo metálico, el imputado arrastró a la víctima hacia el dormitorio donde la roció con un líquido inflamable y le prendió fuego, para luego retirarse del lugar. El deceso de la mujer se produjo por quemadura extensa y quemaduras de vías aéreas, según se informó oportunamente.

Luego, de acuerdo al relato de la acusadora pública, Servera llevó a Arrieta al dormitorio de la vivienda donde la roció con un líquido inflamable y la prendió fuego, tras lo cual se retiró del lugar, provocando así la muerte de la víctima por quemadura extensa y quemadura de vías aéreas. La conclusión a la que llegó la parte acusadora es que fue el epílogo de una relación signada por violencia de género en la que la víctima se hallaba en una situación de subordinación y sometimiento hacia Servera, quien por haberlo así dispuesto oportunamente el Juez penal de garantías Jorge Odorisio a pedido de la Fiscalía, ha venido cumpliendo prisión preventiva durante todo el proceso de primera instancia, dado la gravedad del delito “Homicidio agravado por haber sido cometido contra el cónyuge, mediando violencia de género” que castiga con penas severas de prisión, incluyendo la perpetua.

 

 

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