Reos patearon cabezas cortadas, grabaron las imágenes y las mostraron en WhatsApp

Una pelea entre bandas desencadenó la matanza en una prisión del Estado de Pará.

Al menos 57 presos murieron este lunes en un motín en una cárcel de la ciudad de Altamira (en el Estado de Pará, al norte de Brasil). La superintendencia del sistema penitenciario estatal ha informado de que el origen de los disturbios fue una pelea entre facciones que comenzó a las siete de la mañana (hora local) cuando presos de una organización criminal, encarcelados en un ala de la prisión, entraron en otra ala donde están encerrados reclusos de otro grupo.

Cuando empezaron los incidentes, las instalaciones fueron clausuradas y los presos que iniciaron el ataque prendieron fuego a colchones, de manera que parte de las víctimas murieron asfixiadas.

Dieciséis de los fallecidos en las cinco horas que duró el suceso fueron decapitados y el resto murió asfixiado por el humo. Los reclusos patearon las cabezas cortadas, grabaron las imágenes y las difundieron por WhatsApp, según informa el digital Ponte. Las autoridades detallaron que dos funcionarios de prisiones fueron hechos rehenes, pero ya liberados tras las negociaciones de las autoridades.

 

Con el aumento de víctimas a 57 —inicialmente eran 52— se convierte en la peor matanza penitenciaria del año en Brasil, donde las prisiones son escenario frecuente de disturbios y muertos. Hace solo dos meses, otros 55 reclusos murieron en un complejo penitenciario, en Manaos, la capital del Amazonas, donde hace dos años otra revuelta en un presidio acabó con la muerte de 56 personas.

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