Mujeres Guerreras en lucha diaria

Conformadas hace algo más de dos años para ayudar, en principio a madres solteras, las denominadas Mujeres Guerreras fueron creciendo como grupo ante la iniciativa de Lorena Sánchez. A una problemática se sumó otra y otra, principalmente por las necesidades sociales que van creciendo por la falta de trabajo, por salarios que no alcanzan o por diferentes situaciones que obligan a lo que hoy se llama “situación de calle” y que, en muchas ocasiones, no es más que una consecuencia de ir quedando “fuera del sistema”.

Aquellas dos o tres mujeres que iniciaron la ayuda solidaria fueron sumando inquietudes por necesidades crecientes y, afortunadamente, también fueron creciendo en número en cuanto al grupo que trabaja nada más que por llegar con un plato de comida o una taza de leche a niños, jóvenes y adultos mayores que ni siquiera tenían una campera o una frazada para sobrellevar un invierno que de hecho aún no se ha presentado con toda su crudeza pero que, para quienes se encuentran en situaciones límites, aún así puede transformarse en mortal.

La casa de Lorena -en Avenida Roca 1768- se transformó en el bunker de estas guerreras que le ponen el pecho, diariamente, a diferentes batallas, lidiando con el hambre, con la indiferencia, con el abandono o con esta “situación de calle” de personas que lloran en silencio su condición social y que aún así, son desalojadas de algún lugar calentito que han encontrado para pasar la noche.
Claro que esos “lugares calentitos” son espacios como la terminal de colectivos o algún rincón del hospital y hasta allí llega algún personal de seguridad o un agente de policía para “sacarnos al frío, para tirarnos a la calle como no se hace ni con un perro porque, hasta ellos tienen algún organismo que lo protege”, señala alguna de esas víctimas de la sociedad actual.

Te puede interesar
El Municipio encara la remoción de vehículos abandonados en el corralón

Acción solidaria

Lejos de meterse dentro de las discusiones sobre lo que se puede o lo que se debe, las Mujeres Guerreras toman al toro por las astas -como reza el dicho popular- y aún cuando ellas mismas tienen necesidades, ofrecen lo que tienen, trabajan desinteresadamente por el prójimo, cocinando, multiplicando platos con escasos recursos o sumando tazas para una leche que antes era para cinco u ocho chicos y hoy es para 20 o más.
Y allí es donde esperan ayuda; tanto para hacer un plato de comida, una merienda para los más pequeños o no pierden las esperanzas de lograr un terreno donde instalar un lugar de atención, quizás un trailer o un galpón de alguna empresa que pueda prestarse como comedor “aún cuando haya que arreglarse” señalan, agregando que “cada vez la necesidad se hace más evidente y el grupo, en el abrazo que ofrece a quien lo necesita, va conociendo de otras situaciones tremendas de personas en ranchitos donde llueve más adentro que afuera, donde se pasan fríos extremos porque no tienen gas o donde los cables eléctricos pueden convertirse en una trampa mortal para un niño o un abuelo”.

El grupo está conformado por Lorena Sánchez, Rosa Ojeda, Patricia Pinto, Paola Silva, Solange Reipillán, Margarita Panichini, Andrea Ojeda, Mariel Levicoy, Naidan Reipillán, Maira Mansilla, Laura Bahamonde, María Sandoval y Carolina Oviedo, “más algunos colaboradores como Julio Catrilao, Michel Silva, Alan Levicoy y Diego Villar”, señalan con temor a olvidarse de alguien, reiterando que están dispuestas a recibir colaboración en la sede de Roca 1768, del Face: Mujeres Guerreras o a través del celular 154-088520, tanto con alimentos o para ese otro gran sueño que es lograr un lugar amplio que pueda transformarse en un albergue “donde tanta gente pueda dormir, ducharse o consumir un plato de comida caliente; nada más ni nada menos que eso”.

Comentar
- Publicidad -