San Martín se puso el traje de campeón

Con una goleada por cinco a dos frente a Nueva Generación, San Martín coronó una excelente campaña en el primer semestre de este año, siendo campeón del Torneo Inicial de Categoría “C”. Dio la vuelta olímpica junto a una gran parte del barrio. Marcos Bellido tres veces y Diego Arismendi en dos ocasiones, fueron los goleadores del campeón. Juan Maure y Pablo Amaya descontaron para “La Nueva”.

Es el barrio que está de fiesta loca. El frío de este invierno se contrapone con el calor de los gritos que bajan desde el terraplén. La bendita cancha de “Sanma” está eufórica. Las manos en los bolsillos, las orejas heladas y la punta de la nariz a punto de congelarse, pero es más importante saltar y gritar “Dale Campeón”.

Un buzo abajo y la casaca azul por encima para que allá arriba, en lo alto del barrio, ese azul se funda con el cielo para armar una bandera gigante que cubra la felicidad de grandes y chicos. Varias generaciones se unen en un abrazo que reconoce penurias de otros tiempos, pero hoy es momento de felicidad, de saltar y no parar de gritar por un sentimiento que nace desde las entrañas.

Y por ahí anda el “Fideo” Vásquez, quien a los 33 años se dio el gusto de dar una vuelta olímpica con el club de sus amores. “Disfruté de dos ascensos, pero fueron en Promociones, no viví esto de ser campeón. Ahora sí, somos los mejores y lo vivo como un pibito que recién empieza, tengo un enorme cariño por este club. No me canso de gritar porque sé lo que es sufrir un descenso o perder partidos que nos hubieran servido para ser campeones”.
Todos saltan, todos gritan. Los ojos brillosos de alegría con abrazos que se hacen interminables, es un desahogo a toda ansiedad de la semana, después de aquella victoria -también con mucho sufrimiento- frente a Stella Maris.

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El título, la vuelta olímpica, tiene como destinatarios a esos pequeños que van hasta el club no sólo para entrenar sino para expresar un arraigo que ayer vivió un capítulo inolvidable. Son pequeños que ya sienten un innegable cariño por el club, pero que seguramente, a partir de estas alegrías, el sentimiento se va adosando a la piel como un tatuaje imposible de borrar.

Por aquellos que hace 52 años se animaron a fundar un club para intervenir en la Liga de Barrios. Por los que asumieron la responsabilidad de ingresar a la Liga Oficial. Por los que bancaron las crisis, cuando parecía que el club no podía seguir en competencia. Por los que están remando ahora con la gran ilusión de ser orgullo del barrio. Por los que dejaron horas en una pequeña sede -a veces sin luz y gas- sólo para que San Martín siga existiendo. Por los que gestionaron e hicieron realidad la concreción de un SUM tan necesario como moderno. Por los que ya no están y por los que vendrán.
Por todos ellos, el club San Martín grita: “Dale campeón, dale campeón!!!”.

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