Los carbohidratos, las pretinas y grasas son los mayores componentes de nuestra alimentación y dentro de estos tres grupos el porcentaje mayoritario de la ingesta son los carbohidratos.

Los consumimos todo el tiempo porque forman parte de distintos alimentos naturales como las frutas, los vegetales y cereales o elaborados como los productos de panificación y pastelería en general.

Entre los carbohidratos encontramos distintas características químicas según hablemos de un carbohidrato de una fruta, cereal, vegetal o de un producto de panificación etc.

La palabra azúcares se reserva para aquellos que tienen poder de endulzar se metabolizan rápidamente y provocan en el cuerpo una respuesta insulinita inmediata es decir: demandan de secreción de inmediata de insulina para poder ser utilizados por el cuerpo.

El azúcar que se ingiere en las bebidas ingresa al sistema digestivo rápido lo cual provoca un rápido impacto calórico en el cuerpo que es alto pero no sucede lo mismo con la saciedad por lo tanto podemos beber mucha bebida azucarada sin advertir que están ingresando calorías y sin sentir saciedad. Esto es perjudicial para quien a la hora de hidratarse no eligen agua sino una bebida azucarada.

Este tipo de bebidas no solo calman la sed sino que también inadvertidamente ingresan calorías al cuerpo.

Lo correcto es ingresar calorías para satisfacer el hambre (la necesidad energética), pero a la hora de tener sed hay que hidratarse (las calorías que brinda el azúcar no hidratan ni calman la sed).

Las bebidas cuando son endulzadas en forma artificial es decir con edulcorantes no agregan caloría y pueden resultar igual de agradables al paladar, de modo que estamos en condiciones de decir que una bebida endulzada con azúcares debería ser considerada como un golosina no una bebida para calmar la sed (ojo con las calorías liquidas).

Los alimentos sólidos dulces generalmente no aportan solo azúcares y se absorben de una forma mucho más lenta con una menor respuesta insulinita y provocan saciedad a largo plazo y más largo cuanto más lento se absorba el azúcar. Esto sucede por ejemplo en el caso de los alimentos dulces y con agregado de fibras, ej. galletas dulces con salvado, algunas barritas de cereales enteros etc.
Cuando más lento se absorbe más saciedad y si hay más saciedad menos comemos.

Después de estas explicaciones podemos llegar a la conclusión que de algún modo siempre estaremos consumiendo algún carbohidratos o azúcares. Estos no pueden ser tan malos sino no estarían tan distribuidos entre nuestros alimentos, ni tan buenos porque ya vemos que hay que saber elegir cómo consumirlos. En las bebidas no, en productos muy dulces o azucarados no, más bien consumirlos en las frutas y alimentos que en su elaboración incluyan fibras u otras proteínas que disminuirán la velocidad de absorción.

Aclaremos algo nosotros tenemos la culpa de no saber distinguir lo que comemos, de no saber manejar las porciones y también de no moderar la frecuencia con al que comemos ciertos alimentos que pueden resultar perjudiciales para la salud. Aprendamos de porciones separamos racionar.

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