Dificultades en el acceso a la salud de las personas en situación de calle

Pese a que unas seis personas duermen cada noche en el hall del Hospital Regional, no se logra articular una respuesta desde el Estado para que accedan a una consulta médica.

Todas las noches, unas seis personas se acomodan en los pasillos del Hospital Regional para pasar la noche. Parecen unos cuantos, pero el nosocomio supo tener hasta 35 personas en situación de calle durmiendo en sus instalaciones, según relata su directora Miryam Monasterolo.

La situación hizo que acudiera a otras instituciones para tratar de mejorar las condiciones en las que viven estas personas y otras de las que tienen conocimiento. Desde el Hospital, preocupa el estado de salud de los sin techo, pero se encuentran con el obstáculo de no poder contar con instalaciones para que se puedan higienizar y, de ese modo, acudir a la consulta médica y hacerse los controles pertinentes.

“Días atrás nos reunimos con Mujeres Guerreras, que tienen un merendero que trabaja con personas de barrios Moure y San Cayetano, tratando de acompañar una estrategia de salud”, dijo Monasterolo. Este grupo de solidarias logró un transporte para trasladar a las personas hasta el Gimnasio Número 3, donde podrían ducharse, pero “cuando llegaron, les dijeron que se había roto el termotanque y no podrían bañarse”, comentó.

Ya habían buscado otras alternativas: los baños de la Costanera (“nos dijeron que eran solo para mujeres”), las instalaciones que supieron albergar personas, e incluso los propios baños del Hospital, que “no son adecuados porque tenemos un solo conjunto por piso que usan los pacientes internados y no pueden ser utilizados por otras personas sin conocer antes su estado de salud”, argumentó la directora quien dijo que saben de unas 45 personas en situación de calle en Comodoro Rivadavia, para las cuales no hay respuestas.

Un adulto mayor y muchas paradojas

“Una de esas personas es un señor que habitualmente duerme en el Hospital al que la gente de Albergue Alternativa le había hecho una casilla precaria que levantó el Municipio”, dijo la entrevistada.

Te puede interesar
“El Viento me Lleva” llega al Teatro Dislocador

En este caso, “avanzamos en contactos interinstitucionales porque tiene edad para estar en el Hogar de Ancianos, pero no lo quisieron recibir porque tiene problemas vinculados con el alcoholismo”, detalló Monasterolo.

Además, habló de las dificultades para que inicie un tratamiento en el CIT (Centro Integral que trabaja con las problemáticas de consumo), donde “necesitamos que esté en un espacio físico y que haya un grupo de referentes para trabajar con él”, condiciones que claramente no se dan mientras esté en situación de calle.

Tanto por esta persona como por las otras –de distintas edades– que acuden al Hospital Regional, Monasterolo ha contactado a diversos organismos del Estado como el Ministerio de Familia y la Secretaría de Desarrollo Humano del Municipio, para que se encargue del acogimiento. La dependencia municipal tenía identificada a esta persona e, incluso, habían tenido conocimiento de familiares que se encontrarían en Río Mayo, pero el hombre sigue sin recibir respuestas.

“Nosotros evaluamos, pero tampoco está en condiciones de internación”, dijo la directora del Hospital, quien agregó que “a veces no tenemos ni siquiera camas liberadas para los pacientes que quedan en el shock room de la guardia”.

Encrucijada

Otro caso es el de un joven que estuvo enyesado por un tiempo prolongado y no iba a la consulta en traumatología e incluso su padre –con quien convive en la casilla que permanece frente al Hospital– le sacó el yeso; “una enfermera que integra el grupo de Mujeres Guerreras logró que tenga una consulta, pero no quiere ir al médico hasta que no pueda bañarse”, comentó la entrevistada.

La salud de las personas en situación de calle se encuentra entonces en una encrucijada, incluso para quienes pernoctan en cercanías o dentro del propio Hospital Regional. Ni hablar para quienes no tienen un lugar y la noche los encuentra en una cueva o una plaza en pleno invierno.

Comentar
- Publicidad -