Alumnos vivían en condiciones precarias y los profes tomaron la posta para reconstruir su casa

Un grupo de profes de la Escuelita “El Potrero” encabeza la reconstrucción de la precaria vivienda en la que residían sus alumnos luego de ver las necesidades que estaban atravesando. Ahora necesitan que el Estado también se involucre en el tema para poder concluir con las tareas.

No todas las familias viven la misma realidad y muchas de ellas pasan por grandes carencias. Aunque pareciera inimaginable, en pleno barrio José Fuchs una mamá y sus siete hijos son una de estas de familias que pese a residir en un sector totalmente urbanizado y con todos los servicios, permanecían en total precariedad aguantando los golpes del destino.

Sin gas, con un baño fuera de la precaria vivienda desbordando en efluentes cloacales, cables eléctricos sueltos amenazando con colapsar por el alto consumo, además de habitaciones con piso de tierra y paredes que dejaban pasar la crudeza del frío, una familia conformada por una madre y sus siete hijos de 9, 11, 12, 14, 18, 19 y 20 soportaban la terrible situación en la que les tocaba residir, sin embargo una ayuda pronto llegaría desde el lugar menos esperado.

Gustavo Yauco, Raúl Yauco y Cristian Cabello, se encuentran a cargo de la Escuelita de Fútbol “El Potrero” que funciona en el Gimnasio Gatti y justamente tres de los niños de esta humilde familia asisten a la misma. La ausencia durante varios días de los chicos generó gran preocupación entre los profes y fue Gustavo quien no dudó en acercarse a su domicilio para conocer si les había sucedido algo, encontrándose con el triste panorama y el relato de esa mamá que pese a trabajar a destajo no podía proveer una mejor calidad de vida a sus niños.

Con un nudo en la garganta, Gustavo comenzó a enviar fotos a sus pares sobre las condiciones en las que residían sus alumnos, quienes tuvieron la misma sensación de congoja y pronto surgió la necesidad de brindar una ayuda a los niños, no era posible que esto sucediera en su barrio y con los chicos, por lo que rápidamente a través de redes sociales se hicieron eco de un pedido solidario de ayuda y comenzaron a trabajar para darles una vivienda digna.

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Es así que poco a poco empezaron a trabajar en la reconstrucción de la vivienda y las instalaciones, pero a pesar de la colaboración aún faltan materiales para continuar avanzando y falta la respuesta por parte del Estado a esta urgente necesidad.

“No pasa por patear una pelota solamente, cuando vimos la situación de los chicos y nos dejaron entrar a la casa, no podíamos dormir pensando en esto” comentó Gustavo a Crónica y sostuvo que se encuentran a la espera de quienes puedan sumar para ayudar a esta familia; “no pueden vivir en la situación en la que están, estamos en pleno barrio José Fuchs donde no hay mucha carencia” lamentó.

Por su parte, Cristian expuso que “ver esas fotos me tocó el corazón, ver la necesidad de estos chicos; no podemos esperar que pase algo con las criaturas para ayudarlos” y añadió “Comodoro es una ciudad solidaria, Raúl hizo la publicación y pronto se comenzaron a abrir puertas, la gente está ayudando pero necesitamos que el Estado tome cartas en el asunto para asistirlos y que puedan vivir dignamente. Hoy el deporte nos puso acá y hacemos lo que podemos”.

Hospedaje

Al ser consultado sobre las necesidades más urgentes, Cristian mencionó que es de suma importancia que se les brinde un hospedaje o alojamiento hasta que se pueda concluir con el establecimiento de la vivienda, “es importante darles un lugar donde contenerlos hasta que se solucione todo” remarcó, considerando que los chicos están hoy residiendo en distintas viviendas, entre ellas la de uno de los profes.

Quince años de carencia

La familia reside en estas condiciones desde hace 15 años pero, afortunadamente, hoy alguien se interesó en su bienestar; Raúl explicó que “el destino nos puso en nuestras manos a esta familia, no podíamos apartarnos viendo las condiciones en las que viven, ya conseguimos heladera, cocina, camas, cuchetas, pero alguien tiene que hacerse cargo de cambiar la calidad de vida de esta familia. Todos vivían y dormían acurrucados para pasar el frío, solo tenían una garrafa para calefaccionarse”.
Es así que quienes deseen brindar su ayuda pueden comunicarse al celular 154309599.

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