Las Escuelas Domiciliarias y Hospitalarias cumplieron 60 años

Las escuelas 301 y 302 se encargan de acompañar en su educación a estudiantes en situación de enfermedad, ya sea en sus hogares o internados en centros de salud.

Las Escuelas Domiciliarias y Hospitalarias Nº 301 “Dr. Ricardo Gutiérrez” y la Nº 302 “Dr. Atilio Rebello” cumplieron su 60º aniversario y lo celebraron con un acto en el Centro Cultural, donde estuvieron presentes docentes, estudiantes, y distintas escuelas que acompañaron la jornada con sus banderas y abanderados.

La banda infanto juvenil municipal, dirigida por Daniel Risoglio, interpretó el himno y el feliz cumpleaños, se presentó el coro municipal de la tercera edad “Voces comodorenses” bajo la dirección de Esther Díaz, y también se proyectó un video institucional. Entregaron obsequios a las dos escuelas: banderas de ceremonias, banderas de flameo, brazaletes y placas conmemorativas.

Estas instituciones se originaron luego de un brote de poliomielitis en la década del ‘50, que afectó a buena parte de la población infantil, impidiéndoles acudir a la escuela. Las escuelas de Comodoro se crearon el 6 de junio de 1959 con el objetivo de acompañar a los estudiantes en situación de enfermedad; “llevamos la escuela a los domicilios y también a los hospitales para los estudiantes que están internados. Vamos al pie de la cama a enseñarles y a asegurarles el derecho a ser educado, que es algo primordial” expresaron durante el acto.

Te puede interesar
“Operativos saturación” en zonas norte y sur con gran despliegue de fuerzas de seguridad

Docentes hospitalarios

Los docentes Rosa Salguero y Javier Hornos se dirigieron a los presentes para comentar acerca del trabajo que les toca día a día, siendo los protagonistas del acompañamiento pedagógico de pacientes de distintos niveles educativos.
Señalan que al acudir a los hogares o instituciones de salud: “creamos vínculos con los alumnos que van más allá de la enseñanza pedagógica tradicional”, y en este sentido expresan que “los docentes recuerdan anécdotas y no dejan de emocionarse de tal o cual alumno, con algún problema menor o con tratamientos oncológicos en otros casos, que requieren de esa atención personalizada”.

Asimismo consideran que desarrollan sus prácticas en un contexto donde está presente el dolor, tanto corporal como psíquico; “ese es probablemente uno de los aspectos más difíciles del trabajo en estos contextos, por eso agradecemos enormemente a las familias abrirnos las puertas de sus domicilios y permitirnos brindar ese acompañamiento pedagógico que sus hijos merecen”. En esta línea destacan que “sostenemos la importancia de que la educación debe contribuir al progreso individual y colectivo, debe brindar oportunidades para que todos logren una vida más plena y más autónoma”.

 

Comentar
- Publicidad -