Un revés para la salmoneras

Vecinos y ONGs celebraron la solicitud de caducar las concesiones acuícolas de la empresa Nova Austral, compañía que pretendía instalar 138 jaulas destinadas a la producción de salmones en aguas del Canal Beagle (foto Greenpeace)

En Chile declaran ilegales las concesiones de una empresa. Crece el alerta en Ushuaia.

La organización ambiental Greenpeace Argentina señaló que la resolución del Servicio Nacional de Pesca chileno, que reconoció la ilegalidad de las concesiones entregadas a la empresa Nova Austral para instalar 138 jaulas con salmones en Puerto Williams, la costa chilena del Canal de Beagle, sienta un precedente para la protección del mar en el país vecino. Añadió además que reaviva la alerta sobre la instalación de la industria en Ushuaia.

Estefanía González, vocera de Greenpeace, sostuvo que la Argentina “debería tomar este ejemplo de Chile y no instalar esta industria contaminante. Hoy, existe un gran movimiento transversal de ushuaienses, organizaciones locales, científicos, chefs, representantes de turismo, entre otros, que rechaza las salmoneras. Este fuerte reclamo generalizado ha trascendido hasta llegar a la esfera política, ya que hoy en día existen dos proyectos de ley para proteger al Beagle de esta industria. El gobierno nacional tiene que escuchar el reclamo de toda Tierra del Fuego y no avanzar con el acuerdo firmado con Noruega”.

Antibióticos y algas tóxicas

A su vez, la justicia provincial instó al Secretario de Agroindustria y Pesca de Tierra del Fuego, Kevin Colli, a dar respuesta en el plazo de cinco días sobre el estudio de factibilidad que se realizó en el canal para analizar la instalación de la industria. Esta medida se dio luego de que la Asociación Mane’kenk, organización de Tierra del Fuego, hiciera numerosos pedidos de información pública sobre el estado de dicho estudio, que no fueron respondidos.

“Pedimos claridad sobre este hecho. Los ciudadanos y las organizaciones que estamos reclamando debido a los planes para avanzar con esta industria nociva sobre el canal merecemos conocer el estado de dicho estudio”, dijo González.La industria, que lleva más de 30 años de desarrollo en Chile, ha sido cuestionada por los impactos ambientales que ha causado en la Patagonia trasandina.

“Chile nos ha dejado un ejemplo claro del poder destructivo de las salmoneras. Si los planes continúan, en Ushuaia habrá enormes jaulas contaminantes, con consecuencias desoladoras para el canal y las especies. Las fugas de salmones, el abuso de antibióticos, algas tóxicas y residuos industriales en el fondo marino son moneda corriente y serán algunas de las consecuencias que esta actividad traerá a Ushuaia”, finalizó la vocera de Greenpace.

Salmón, el verdugo de los peces

La organización ambientalista, que exigió al gobierno de Tierra del Fuego una ley que proteja al Canal de Beagle de la introducción de la industria del salmón, sostuvo que se afectará directamente a otros peces propios del Mar Argentino, como la merluza, una de las más consumidas en el país. La presión pesquera sobre esta especie para producir alimento balanceado para los salmones y los escapes de salmones que suelen depredar otros ejemplares de la fauna marina, son las principales amenazas para la merluza.

Varias son las consecuencias medioambientales que ha tenido el desarrollo de la industria salmonera en Chile: enormes jaulas de salmones en el medio del mar que son propensas a fugas masivas de peces (con las implicancias que significa la introducción de especies exóticas al ambiente natural), abuso de antibióticos y otras sustancias químicas, acumulación de residuos sólidos y líquidos en el fondo marino y los desechos industriales que las empresas han dejado.

“Estamos evidenciando enormes intenciones de replicar en Ushuaia, la ciudad más austral del mundo y popular por su atractivo turístico, el desastre ambiental que provocó la industria salmonera en Chile. Todavía el gobierno argentino está a tiempo de frenar este avance que provocará serios impactos en el Canal de Beagle y en las especies que habitan la zona y otras regiones del mar Argentino”, sostuvo Estefanía González, coordinadora de la campaña de océanos de Greenpeace.

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