Dulces sueños: Objetos que decoran y transmiten leyendas ancestrales

Un emprendimiento que diseña y realiza artesanalmente atrapasueños tejidos a mano y mandalas tejidos en crochet. Lo integra Gladis Sclarandi junto a su marido y una de sus hijas. Su stand en cada feria es muy convocante y llamativo por lo que prácticamente está presente en todas.

Una de sus características es que recrearon e innovaron en cuanto a los modelos y diseños pensados tanto para adolescentes y niños como otros para adultos. Una de las cosas que más le llama la atención es la aceptación que ha tenido en el mundo masculino. Esta edición permitirá conocer más el emprendimiento Dulces Sueños.

Gladis Sclarandi, quien accedió a la entrevista con Empresas + Negocios, cuenta que comenzó en un principio a tejer para sobrellevar un problema de salud junto a una amiga quien también atravesaba por lo mismo. Explica que era una manera de canalizarlo y poner el foco en otra cosa.

Al cabo de un tiempo su amiga dejó la actividad y ella decidió continuar, por lo que consiguió todo el apoyo de su familia. A partir de entonces su hija y su esposo se sumaron a la iniciativa tejedora. A partir de ser un proyecto familiar decidieron que sea para ellos un emprendimiento de medio tiempo ya que todos tenían y tienen de manera paralela sus trabajos en relación de dependencia.

Organizaron la producción haciendo atrapasueños y mandalas tejidos. Una vez que lograron una cierta cantidad y perfeccionamiento se presentaron a una de las fiscalizaciones que promueve la Municipalidad a través de su Secretaría de Cultura y fueron aceptados para formar parte del grupo de diseñadores y poder exponer y vender en las ferias y muestras de los centros culturales.

Menciona que respecto a los atrapasueños empezaron haciendo diseños clásicos y tras escuchar la demanda de los clientes se animaron a darles cada vez más una impronta creativa hasta lograr diseños únicos: “La gente pide colores pasteles y modelos armoniosos. Las nenas en cambio piden mucho color, flores y brillos” decía Gladis quien logró crear diseños que satisfagan a todos.

Incorporó también hace un año lechuzas ya que ella misma es coleccionista de esas aves, calcula tener unas 200 de distintos tamaños y materiales.

Su última innovación fueron las lunas tejidas ya que menciona que este año y el próximo sería el año de las lunas según los astrólogos y las personas que siguen estas simbologías. Hace lunas crecientes, lunas llenas y lunas en cuarto menguante.

Respecto de la fisonomía los divide en modelos llamados “rústicos” hechos con madera y ramas de sauce llorón, y otros reforzados y realizados en hierro ya que su marido es soldador y descubrieron que los aros de cierto tamaño de diámetro de madera muchas veces no duraban lo necesario.

“Nos unió como familia, sobre todo cuando los hijos comienzan a irse”

Su marido, Raúl Antonio Giménez, no solo es soldador sino también es “tejedor” de atrapasueños. También su hija María Belén Giménez de 27 años.

Los tres se ocupan de crear y también de vender: “En las ferias estamos siempre y nos turnamos según nuestros horarios de trabajo pero siempre somos nosotros quienes atendemos el stand porque es muy importante contarles a las personas de qué se trata lo que hacemos” decía la emprendedora quien confiesa que sería un sueño para ella poder dedicarse exclusivamente a ello.

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En las ferias también se ocupan de repartir tarjetas con sus datos y explicar que trabajan también a pedido para aquellas personas que quieran un modelo diferente a los exhibidos.
En sus vidas diarias cada día se reúnen al finalizar sus tareas laborales y cada uno se pone a elaborar y a consultar entre ellos opiniones o sugerencias.
“Cuando tenemos franco, o es domingo y no hay feria, nos reunimos con mi marido a desayunar y llegamos a estar todo el día tejiendo. Es algo que nos encanta hacer y más aun compartirlo” decía Gladis.

Modelos para patios y terrazas

Otra de sus innovaciones es haber creado modelos de hilo de cera y círculos también de metal para que puedan estar a la intemperie sin perder sus características. “El hilo de cera no se decolora, es muy fuerte y lo puede sorprender el sol fuerte de verano, el frío del invierno o cualquier lluvia que no se va a decolorar ni deformar” asegura. Continuando con la temática de exteriores recuerda como anécdota que una clienta le pidió un modelo que ahuyente a los pájaros de sus árboles frutales. Diseñó un modelo con perlas plateadas con la idea de que el sol encandile a los pájaros y los haga abandonar la idea de acercarse, plan que según le comentó su clienta resultó muy bien.

Árboles de la vida

Otra de sus grandes creaciones han sido los árboles de la vida tejidos los cuales cuenta que las raíces representan a los abuelos y bisabuelos, el tronco es el adulto y su pareja, y la copa sería toda la descendencia, hijos, nietos, etc.
Es uno de los modelos que más trabajo y dedicación requiere pero también uno de los más elegidos según cuenta.

Algo acerca de Gladis Sclarandi

Comenzó a tejer a los 6 años de edad. Recuerda que su abuela María Avispo, de nacionalidad portuguesa, luego de regresar del colegio las sentaba a ella y a sus primas a tejer entre una y dos horas de lunes a viernes: “El tiempo nos alcanzaba para ir al colegio, para jugar y para aprender cosas como tejido” recuerda y agrega que la única que siguió tejiendo fue ella, más aun que toda la ropa de su primer hijo la tejió ella misma. “El tejido siempre formó parte de mi vida” agrega mientras recupera otras escenas como la de agregar detalles de crochet a sus toallas o sábanas o a vestidos de sus hijas mujeres.
Gladis espera algún dedicarse plenamente a su emprendimiento que tanta satisfacción les ha dado durante los tres años y dice sin dudarlo que se tiene mucha fe de que así sea.

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