Relacionan al hijo de un ex presidente de México con una secta sexual

De acuerdo con el juicio que se sigue en Nueva York a Keith Raniere, uno de los fundadores de Nxivm, secta que esclavizaba mujeres, seis mexicanos forman parte de la investigación, entre ellos Emiliano Salinas, hijo del ex presidente Carlos Salinas de Gortari, y Rosa Laura Junco, hija del principal directivo de la empresa de medios Grupo Reforma.

La investigación que realizó y publicó The New York Times reveló en su momento que “mexicanos pudientes”, como Emiliano Salinas, quien desaprobó las acciones de Raniere pero mantiene vínculos con el grupo y Rosa Laura Junco, forman parte de la agrupación que, entre otras actividades, victimizaba y esclavizaba a mujeres.

Las seguidoras del grupo eran marcadas con un cauterizador, por lo general en la zona pélvica. 

Emiliano Salinas, el hijo del presidente Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), también esposo de la popular actriz de telenovelas Ludwika Paleta fue señalado durante un juicio en Nueva York como uno de los presuntos cómplices de Keith Raniere, el líder de Nxivm, la oscura organización de autoayuda acusada de crear una secta de esclavitud sexual.

Hasta este miércoles, Salinas no se había pronunciado sobre el señalamiento.

Sin embargo, cuando algunos medios lo asociaron al esquema el año pasado, rechazó “categóricamente” las acusaciones y condenó “cualquier forma de violencia, sometimiento, intimidación, presión o abuso en contra de persona alguna, especialmente las mujeres”.

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Nxivm en México, impartían talleres conocidos como Executive Success Programs (ESP) o Programas de éxito ejecutivo, eran dirigidos por Emiliano Salinas.

Según la fiscalía estadounidense, el mexicano actuó como como “coconspirador” de Rainere al presuntamente crear cuentas de correo para desacreditar a los detractores de la secta.

De acuerdo con la acusación, Raniere dirigía un sistema piramidal compuesto por un maestro y esclavos, en el que las mujeres eran marcadas con sus iniciales como si fuesen ganado y obligadas a mantener relaciones sexuales con el jefe.

Raniere, que fue capturado en una lujosa villa en Puerto Vallarta y cuyo juicio se realiza por estos días en Estados Unidos, está acusado por tráfico sexual de mujeres, fraude y conspiración a través de una red que se extendió también por Canadá y Guatemala.

Hasta la fecha, ni Salinas ni otros seis mexicanos investigados por la participación en la secta enfrentan cargos penales en México o en Estados Unidos.

Carlos Salinas de Gortari y Ana Paula Gerard
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