Integran la ciencia al avistaje de ballenas en Península Valdés

foto: Yellow Submarine

Investigadores del ICB evaluaron la plataforma submarina de la embarcación de avistaje de nombre Yellow Submarine para realizar estudios científicos sobre las ballenas francas australes. Los resultados fueron publicados en la revista especializada Latin American Journal of Aquatic Mammals.

A nivel mundial, son pocas las embarcaciones de observación de ballenas que ofrecen la oportunidad de observarlas bajo el agua. Una de estas es el Yellow Submarine, que opera en Puerto Pirámides, Península Valdés para realizar avistajes de ballenas francas australes. Además de la cubierta superior, la embarcación cuenta con un nivel inferior subacuático que permite a los pasajeros observar a las ballenas bajo el agua.

Dada esta particularidad, a través de un convenio de cooperación con la empresa, investigadores del Instituto de Conservación de Ballenas evaluaron el Yellow Submarine como plataforma para realizar estudios científicos mediante observaciones subacuáticas. Julitte Decré, una de las propietarias del Yellow Submarine destacó: “Los resultados de la cooperación entre nuestra empresa y el ICB fueron sin lugar a duda un avance muy positivo para nuestra empresa de turismo. Además de todos los datos que se pudieron obtener desde nuestra embarcación fue muy positivo percibir el interés de los pasajeros por el trabajo que los científicos realizaban a bordo, representando una gran oportunidad para generar más conciencia en cuanto a la conservación y despertar vocaciones por parte de los pasajeros más jóvenes”.

¿Cómo se realizó la evaluación para estudiar las ballenas? La plataforma subacuática tiene 40 ventanas para que los pasajeros puedan ver las ballenas bajo el agua. Durante 71 excursiones de avistaje en dos temporadas, los investigadores se ubicaron alternadamente a ambos lados de la embarcación, observando las ballenas bajo el agua y registrando variables como su clase de edad y sexo, sus comportamientos, la distancia y duración de los encuentros, la presencia de lesiones en la piel y las oportunidades para identificar las ballenas fotografiando sus callosidades.

También registraron las condiciones climáticas y la visibilidad. En ningún momento solicitaron al capitán modificar las maniobras, de modo de evaluar objetivamente la utilidad de la plataforma para estudios científicos durante las excursiones.

La perspectiva subacuática que brinda la embarcación permitió a los investigadores observar detalles como la cicatriz de una herida de hélice y la presencia de una pequeña soga en la boca de un ballenato. El registro de comportamientos como la natación de las ballenas junto a la embarcación o su paso por debajo, amamantamiento, descanso e incluso algunas cópulas permitió efectuar cálculos de lo que los científicos denominan “presupuesto de actividad”, que muestran el porcentaje de tiempo que las ballenas son vistas en diversos comportamientos desde esta plataforma.

Mariano Sironi, Director Científico del ICB y coautor de la publicación, destacó la importancia de hacer ciencia en colaboración con las empresas de avistaje. “En el ICB creemos en la cooperación entre todas las partes.

Desde nuestra organización aportamos conocimiento científico luego de casi cinco décadas estudiando esta población de ballenas francas.

Las empresas aportan su estructura logística, el conocimiento y la gran experiencia que sus capitanes y guías tienen al estar en contacto con los animales diariamente. Esta es una manera excelente de trabajar en conjunto para aprender más acerca de las ballenas.”

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