Desilusionado ladrón, solo pudo llevarse monedas de un comercio de avenida Kennedy

Un delincuente armado se fue más que desilusionado de su incursión por un comercio de la avenida Kennedy. No era para menos, cuando abrió la caja registradora tras intimidar a la propietaria con un arma de fuego que extrajo de su cintura, se encontró con que solamente había monedas y algunas figuritas sueltas. El hecho aconteció a eso de las 22:35 del miércoles en el multirrubro “Patolandia” que se encuentra en Kennedy 2.915 del barrio Juan XXIII y tomó rápida intervención la Seccional Quinta de policía.

“No es la primera vez, han sido varias en estos 30 años”

“Tenía algo de dinero pero ya se lo había entregado a un familiar minutos antes” relataría la septuagenaria mujer a este medio, que pasó un susto mayúsculo la noche del miércoles aunque no fue su primera vez. “Han sido varias, entre 3 y 4, no recuerdo bien, una vez me asaltaron, agarraron al ladrón y después tuve que ir al juicio donde lo condenaron…” comentaría horas después del susto Ana María, quien a sus 75 años dice tener el conocido comercio hace 30 años, cuando sobre avenida Kennedy no había tantos comercios como en la actualidad. Toma sus recaudos, la puerta de acceso siempre está cerrada y hay un cartel que dice “toque timbre” y ella y ocasionalmente algún familiar, le abren a los clientes de siempre y si hay alguna desconfianza, se acercan a una pequeña ventanilla y consultan.

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Cuenta que a eso de las 22:30 del miércoles cuando tocaron el timbre le pareció que el hombre era otro cliente como cualquiera, que le abrió y este le pidió cigarrillos y cuando se disponía a cobrarle, este extrajo un arma de fuego con el cual la intimidó y directamente movió la caja registradora de su lugar y la abrió, aunque se encontró con una desagradable sorpresa; solo monedas y figuritas. Al parecer, ya estaba por cerrar y la escasa recaudación del día se la había entregado a un familiar que ya no estaba. “Se fue corriendo, menos mal que no se metió detrás de los mostradores o intentó golpearme…”.

Agradecida al comisario y a la policía

Pese a todo, Ana María señaló que la policía llegó en contados minutos desde que les avisó. “Vino el comisario (Juan José Ale) y la verdad que se portó muy bien, muy educado y se puso a mi disposición y también me habló de integrar un grupo de Whatsapp de comerciantes de la zona con la comisaría, me parece muy bien, si vemos personas sospechosas o algo que nos llame la atención, estamos en contacto con ellos para que las patrullas se den una vuelta” culminó comentando la antigua comerciante del barrio Juan XXIII.

 

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