El mensaje de la Iglesia Católica ante una nueva celebración de Pascuas

El padre Mario Vidmar, sacerdote local de la ciudad, conversó con Crónica y expresó sus sensaciones ante una nueva celebración de Pascuas. El religioso rescató ante todo el mensaje esperanzador que brinda la tradicional fecha a los fieles de la Iglesia e hizo fuerte hincapié en el otro mensaje de la fecha, relacionado con la vida después de la muerte.

“Evidentemente, el mensaje central de la Pascua tiene que ver con traspasar el misterio más difícil de la vida humana, que es el sentido de la muerte. La Pascua es un canto a la vida, es un mensaje de esperanza. Nos otorga la idea de que, cuando uno se vaya de este mundo al otro, se va a encontrar con un lugar lleno de vida, no en la nada misma. Es un mensaje de optimismo, necesitamos saber que la vida es un don maravilloso, y que esa vida nunca se va a acabar a pesar de que pasemos a otro plano, porque viviremos eternamente”, sostuvo el padre Vidmar en primer término.

Escepticismo y creencia

Por otra parte, el sacerdote local se refirió a la falta de creencia de algunas personas en la doctrina católica y en la vida después de la muerte, algo que hoy por hoy puede observarse bastante, sobre todo en la gente más joven. “Esto es algo muy real. En algún momento de nuestras vidas nos mostramos escépticos, nos cuesta mucho aceptar que hay otra vida. Creo que el mensaje no es simplemente pensar que el otro mundo va a llegar, sino pensar en el valor que tiene ese mundo”.

En este sentido, Vidmar recordó a un antiguo pensador ateo que tuvo un famoso postulado en su época. Ese hombre, escribió un día en un papel dos reflexiones. La primera de ellas, decía: “querido creyente: ¿qué tal si después de esta vida no hay nada?”, mientras que el segundo rezaba “querido ateo: ¿qué tal si después de esta vida hay algo?”. El pensador encontró el papel con ambas frases mucho tiempo después y comenzó a pensar en la vida después de la muerte. “Él pensaba para sus adentros que, si efectivamente no había nada, la vida del creyente iba a ser en vano, pero en cambio, si al final resultaba que sí había vida después de la muerte, eso indudablemente sería una sorpresa. De alguna manera, envidiaba al creyente, porque el hecho de creer que hay algo más después de la muerte, le daba sentido a su existencia”, reflexionó el cura.

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Para terminar con este tema, el entrevistado consideró que “el ser humano tiene que vivir con autenticidad, siempre pregonando la verdad y la justicia. Cuesta mucho vivir, indudablemente, pero este es el desafío del creyente. En cambio, al que no cree, estas cuestiones le dan lo mismo”.

La tragedia de Notre Dame

El último tema que tocó el referente del obispado local en contacto con este diario fue el del incendio en la catedral de Notre Dame, hecho que sucedió hace apenas unos días y que generó una gran repercusión a nivel mundial. En redes sociales, muchos fueron los que se quejaron por el gran monto de dinero que se recaudó en apenas unas horas para reconstruir la emblemática catedral. Algunos plantearon esta generosidad como algo hipócrita, teniendo en cuenta que, a nivel global hay problemas que pueden ser considerados más importantes.

Al respecto, el religioso manifestó: “creo que las donaciones que se recaudaron para reconstruir el templo religioso tienen que ver con una cuestión relacionada al patrimonio histórico de la humanidad. La gente ve la catedral de Notre Dame de esa forma, como un patrimonio. Desde mi punto de vista, por supuesto que creo que hay temas más urgentes en el mundo, el hambre, por ejemplo, sin ninguna duda que le daría prioridad a esas cosas. Se generó un debate muy importante, pero repito, yo creo que va más por el lado del valor cultural y patrimonial, no solo por un tema religioso”, concluyó Vidmar.

 

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