Escolares hacia la obesidad

Mirta Alegre Lic. en Nutrición. M.P. 022

Para proteger a los niños, niñas y adolescentes de esta epidemia, necesitamos entornos escolares saludables. Con una alimentación baja en contenido nutricional y además la falta de actividad física es que llegamos a la obesidad de niños/ niñas y adolescentes.

Actualmente, el sobrepeso y la obesidad muestran una curva ascendente, especialmente preocupante en el caso de los niños, en quienes esa curva crece más aceleradamente que la de los adultos.

El derecho a la salud es fundamental y este no debe ser vulnerado. En este sentido, la protección de este derecho depende no solo de la educación individual y de las prácticas de consumo, sino también de hábitos de vida de la persona y fundamentalmente de las características del entorno y la comunidad en donde las personas nacen, viven y se desarrollan.

La educación no alcanza para desarrollar y/o modificar hábitos. Es necesario modifica el entorno.

Por la cantidad de horas que los niños están en el entorno escolar sería fundamental poder incidir en ese lugar. Los establecimientos educativos son un lugar propicio para promover la adopción de un estilo de vida saludable.

Las preferencias alimentarias y los patrones de conducta se desarrollan a muy temprana edad y suelen persistir a lo largo de la vida, por lo que esto convierte a la escuela en un lugar ideal para llegar a los niños a quienes queremos abordar.

• La alimentación escolar debe ser planificada y para esto hay recomendaciones y criterios nacionales a seguir

• Es importante regular la venta de alimentos y bebidas en los establecimientos educativos de todos los niveles y modalidades

• Establecer estándares saludables para cantinas, comedores y bufetes. Capacitar a cocineros y ayudantes de cocina

• Garantizar acceso al agua segura para todos los alumnos dentro del establecimiento educativo

• Garantizar una infraestructura escolar que permita la alimentación saludable y la actividad física

• Garantizar que la escuela sea un ámbito libre de publicidad, promoción y patrocinio de alimentos que pudieran ser altos en calorías, grasa, carbohidratos y/o en sodio.

Estas y muchas otras medidas serán factibles de tomar para promover entornos escolares saludables, donde todos tendremos que intervenir: docentes, directivos, padres, sectores de salud, el gobierno en materia educativa, desarrollo social.

La regulación de los entornos escolares deberá ser integral para lograr los objetivos. La evidencia científica demuestra que la educación es necesaria, pero no suficiente si no se acompaña con la modificación del entorno escolar.

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