Fotoenvejecimiento ¿Podemos prevenirlo?

Dra. Nadia Sureda
Dra. Nadia Sureda Especialista en Dermatología clínica y estética MP 3876

Está finalizando el verano, y es muy frecuente en dermatología recibir pacientes que consultan por manchas y lesiones en la piel que quizás en esta época observan mejor por el uso de menos vestimenta. Generalmente a estos cambios los vienen observando a lo largo del tiempo y comienzan a notar acentuación de los mismos.

El fotoenvejecimiento es un proceso biológico complejo, progresivo e irreversible que está condicionado por determinantes genéticos individuales y por la acumulación de diversas agresiones ambientales. Está determinado por la exposición crónica a las radiaciones ultravioletas tanto UVA como UVB, produciéndose, como consecuencia, un cambio en la piel, secundario a esta radiación a lo largo de los años.

Se conoce que el tabaquismo y factores ambientales como el frio y viento influyen en el mismo.

La severidad de este daño va a depender del tipo de piel de las personas, las que tienen piel blanca son afectados principalmente.

Se puede manifestar por la presencia de múltiples signos cutáneos, entre ellos, el cambio de coloración amarillenta y adelgazamiento de la piel en áreas crónicamente expuestas denominada elastosis solar, también se observan manchas que varían desde los tonos del marrón claro al oscuro denominadas lentigos, estos pueden ser únicos o múltiples y distribuidos especialmente en cara, cuello, escote, espalda y miembros. La piel se puede observar más frágil, con arrugas y tendencia a lastimarse fácilmente.

¿Esta situación puede revertirse?

En ocasiones se puede evitar un daño mayor y es importante inculcar el cuidado de la piel en los más pequeños.

Para ello es importante tener en cuenta que la piel debe ser protegida de la radiación solar durante todo el año, utilizando protección solar con FPS mayores a 30, renovándolos frecuentemente, es fundamental evitar los horarios de exposición especialmente entre las 11 y 16 hs donde las radiaciones son perpendiculares y penetran más profundamente en las capas de la piel, por lo tanto “sombra corta” riesgo alto, “sombra larga” riesgo bajo con protección.

Se debe utilizar vestimenta adecuada con malla textil ajustada. Se aconseja el uso de sombreros de ala ancha y gafas con protección UV.

Es importante mantener la piel bien humectada para restaurar la función de barrera de la piel, colocando cremas que contengan vitaminas A, D, K, E, Xilitol y urea, entre otros componentes.

La vitamina C es un potente antioxidante, estimula la síntesis de colágeno y disminuye las alteraciones producidas por las radiaciones UVB.

Debemos mantenernos hidratados, tomando por lo menos 2 litros de agua.

Se conoce que el té verde es un gran antioxidante y puede ser útil en la dieta para atenuar el fotodaño.

Si usted observa lesiones nuevas en su piel, manchas o cambio de coloración, no dude en consultar con su dermatólogo.

Comentar
- Publicidad -