La venganza de un jardinero alemán que colocó trampas mortales antes de morir

Un hombre y una mujer y su hija de 4 años han resultado heridas por la explosión de dos bombas

La policía alemana busca a los vecinos que no guardaban una buena relación con el jardinero de la zona, Bernhard Graumann, que murió el viernes, aparentemente por suicidio, tras instalar una trampa explosiva mortal a un médico de la zona con el que tenía una disputa, según piensan las autoridades. El artefacto estaba situado en la puerta principal de su consulta.

No es el único objetivo que podría tener el jardinero. Una mujer y su hija de corta edad han resultado heridas y aun continúan ingresadas en el hospital. En este caso, el artefacto explosivo estaba atado a un tronco de leña que había sido introducido en la estufa de su casa.

Las autoridades alemanas no descartan que Graumann hubiese colocado más bombas entre sus enemigos antes de su muerte, por lo que piden máxima precaución. “Las personas que han tenido una relación privada o comercial problemática con Graumann deben ponerse en contacto con la policía de inmediato”, han alertado las autoridades.

La línea telefónica habilitada para que los aludidos se pongan en contacto con la policía ha recibido más de 60 de llamadas desde el lunes. La policía ha confirmado que Graumann tuvo problemas o disputan tanto con el médico, como con la familia que fueron víctimas de las bombas.

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Graumann, según recogen varios medios alemanes, era miembro de una asociación medieval local en la que recreaban armas de fuego antiguas que utilizan pólvora, por lo que el acceso a este tipo de material para fabricar los explosivos que fue hallado en su casa habría sido fácil.

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