Detectan otra “cueva de Alí Babá” en un departamento del 30 de Octubre, pero no llegaba la orden de allanamiento

El personal policial de la Seccional Quinta sigue trabajando con entusiasmo y a destajo en determinados y conflictivos sectores del barrio 30 de Octubre (ex-1008 Viviendas), el que se intensificó tras haber descubierto semanas atrás una verdadera “cueva de Alí Babá y los 40 ladrones” al dar con todo un edificio (el 43) con sus departamentos usurpados y en su interior una cantidad millonaria de elementos mal habidos entre artículos electrónicos, electrodomésticos y costosas herramientas industriales.

Los usurpadores fueron todos plenamente identificados y, en su mayoría, con pesados antecedentes penales. Días atrás incautaron también otros elementos y armas de fuego en poder de estos sujetos; entre ellos se encontraba “El Cordobés” Herrera, imputado de haber efectuado varios disparos contra la humanidad de Quevedo.

Otro archiconocido delincuente, otro departamento usurpado y elementos en su interior, pero…

Ayer hubo otro capítulo más en esta lucha contra la delincuencia en uno de los barrios más populosos y poblados de la zona sur comodorense. Ante el alerta de los vecinos, los efectivos policiales de la Seccional Quinta acudieron presurosos al edificio 19. El departamento “B” de dicho edificio había sido usurpado también por la fuerza y estaba en proceso de recuperación y pronta entrega a sus legítimos propietarios, pero ayer un anterior usurpador apareció y fue sorprendido tirando la puerta abajo y retirando elementos supuestamente mal habidos de su interior.

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Se trataba de otro oscuro personaje con frondoso prontuario, identificado como Ivo Marcerano. Se lo demoró y desde las primeras horas de la tarde se informó a la Fiscalía para que esta solicite una orden de allanamiento para proceder al secuestro de numerosos elementos supuestamente robados. No era de la cantidad detectada en el edificio 43, pero a juzgar por unos sillones nuevos, varios juegos de cubiertas de automotor y los antecedentes del sujeto que pretendía llevárselos, dejaban entrever que eran mal habidos.

Mientras pasaban los minutos y el personal policial se recargaba en el lugar conjuntamente con móviles y personal de la División de Infantería patrullando las inmediaciones, una funcionaria fiscal solicitaba argumentos que fundamentaran el pedido.

“Es cuestión de sentido común, si llegamos a un lugar usurpado, donde un delincuente de reconocidos antecedentes primero entra por la fuerza y quiere llevarse esos elementos, es casi seguro que estamos ante hechos ilícitos, pero hay funcionarios judiciales que tiran abajo todo un trabajo de sacrificio y que, antes estas cosas, bajan la moral de los policías que vienen entusiasmados trabajando para la seguridad y bienestar de todos los vecinos, es una lástima y nos da mucha bronca y pena” señalaban altos funcionarios policiales en diálogo con Crónica. Hasta últimas horas de ayer aún esperaban la orden judicial.

 

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