El fuego sigue activo en Epuyén y buscan nuevas estrategias de ataque

Mientras que las altas temperaturas, la escasa humedad y las ráfagas de viento impiden un mayor avance en el esfuerzo de los brigadistas, el fuego sigue activo y avanzando, registrándose algo más de 1.500 hectáreas afectadas por las llamas.

El esfuerzo humano se sostiene con nuevos elementos de apoyo, tanto en la logística para atender a los hombres en plena tarea, como con equipos, anunciándose que ayer “llegaron máquinas de Vialidad Provincial a Epuyén para ayudar al combatiente en terreno y para armar nuevas estrategias de trabajo gracias a la apertura de cortafuegos”, señaló el director general de Defensa Civil de la provincia, Walter Flores.

Si bien los equipos de ataque directo se encuentran a cargo de la subsecretaría de Bosques e Incendios y del Departamento Técnico de la subsecretaría de Bosque, el trabajo conjunto es fundamental para el seguimiento y observación del siniestro, la coordinación de apoyo con comida, equipos personales y agua para bomberos y brigadistas, por lo que cada efectivo o personal municipal de Epuyén se encuentran abocado a la contención y apagado del siniestro.

Además de ellos, grupos de vecinos solidarios también se han autoconvocado para prestar auxilio y su tarea se hace imprescindible dada la gran cantidad de personal que va rotando desde el frente de fuego hasta las bases de apoyo, con lo que prácticamente nadie descansa por estas horas en la zona afectada.

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Clima en contra

De acuerdo con lo señalado por Flores, el refuerzo con maquinaria vial “es de vital importancia en la lucha contra las llamas ya que permitirá realizar cortafuegos de manera más rápida para evitar el avance de las llamas, mientras que el personal es trasladado mediante helicópteros a otras zonas donde es prácticamente imposible llegar con vehículos terrestres, por la vegetación y lo escarpado del terreno”.

A pesar del esfuerzo y especialmente por las condiciones climáticas, con altas temperaturas y ráfagas de viento erráticas que modifican las líneas de fuego, hasta la jornada de ayer se estimaba que más de 1.500 hectáreas de bosque nativo han sido afectadas por el siniestro a cinco días de iniciado el verdadero desastre que complicó aun más la castigada localidad cordillerana que, en principio, fue afectada por un trágico brote de hantavirus.

En cuanto a la situación meteorológica, el pronóstico no es nada bueno ya que se anuncia para la zona una continuidad de temperaturas extremas, muy baja humedad y una alta presión atmosférica “condiciones que lamentablemente vienen jugando a favor del fuego y contra el esfuerzo humano” señaló Flores, agregando que “el trabajo se sostiene, se refuerza y no se detendrá pese a la lucha desigual en el intento de contener la propagación de las llamas”.

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