Nena con un dedo amputado tras terrible accidente en una plaza

Lo que sería una tarde de diversión en los juegos de la plaza ubicada en el boulevard de Rivadavia, entre Viamonte y Alem, terminó con una familia desesperada y una pequeña gravemente lesionada luego de que uno de sus deditos quedara aprisionado en la calesita del espacio público, juego que al rodar se lo seccionó totalmente.

La situación accidental -que se habría repetido en varias ocasiones- no solo amerita una urgente inspección de los organismos que correspondan, sino respuestas rápidas a la familia Torres, la que sigue dando vueltas con denuncias y atenciones médicas para la pequeña, de solo dos añitos de edad, según expresó.

Obviamente y luego de esas inspecciones habrá que tomar decisiones sobre la reparación de todos los juegos existentes en esa plazoleta, al igual que cualquier otro elemento colocado para el divertimento de los niños en todo espacio público que existiera en la ciudad.

En el caso puntual de esta nena, el hecho ocurrió cuando aprovechando una tarde de pleno sol que invitaba al paseo su familia decidió una salida y llegar hasta “los jueguitos de la Rivadavia”, lugar que estaba lleno de chicos dispuestos a disfrutar de las hamacas, sube y baja o la calesita del espacio público, sin pensar siquiera que el paseo terminaría con llantos de dolor e impotencia, corridas y desesperación que llevaron a la pequeña hasta la clínica, con su joven padre desesperado con la niña sangrando y el dedo recuperado en sus manos pero, finalmente les dijeron que no había posibilidad de implante.

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Inocentes juegos

La situación es difícil de relatar y de imaginar siquiera ante el dolor de la niña y la impotencia de sus padres, una situación compartida en parte por los otros papás que recién ante la gravedad del accidente entendían que sus propios hijos podrían haber sido las víctimas de unos coloridos y codiciados juegos que, según se desprendería tras este accidente, no han tenido el mantenimiento que corresponde.

Atendida de urgencia ante la traumática situación y luego de la drástica decisión de no poder realizar cirugía reparadora, la pequeña debió ser internada en un sanatorio de La Loma por tres días, lugar al que ayer debieron volver por curaciones y ante algunas complicaciones en el proceso de cicatrización de su manito, lo que vuelve a traumatizar tanto a la niña como al resto de la familia.

Más allá de la complicada situación física y psicológica que afecta a la familia Torres, algunos vecinos enterados de la situación consideraron que el mantenimiento de cualquier espacio público no solo debe ser respecto del riego o el verde del predio sino que, especialmente y donde los hubiere, lo que tiene prioridad de atención son los juegos infantiles que -debido al uso continuo por cientos de niños- van sufriendo degradación lógica, pero no se debe esperar un tremendo accidente como el ocurrido para comenzar a prever sus reparaciones.

 

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