Goleador del equipo argentino

Matías Carrizo tuvo un año inolvidable en el futsal al jugar la División de Honor a nivel Nacional, el Torneo Sudamericano y el Mundial C20 de Colombia con la selección Argentina que finalizó subcampeona al perder ajustadamente la final frente al duro Paraguay, “con mi edad llegué a lo máximo a lo que uno puede aspirar en el futsal, pero ahora mi intención es dedicarse exclusivamente al futbol”, remarcó.Desde fines de 2017 que ha tenido un gran protagonismo en la disciplina y ha brillado a todo nivel, no obstante la gran actuación que tuvo con el seleccionado nacional en el C20 fue lo más, “fue algo único e increíble, lo máximo a esta edad”, dice para recordar, “lamentablemente pudimos cumplir solo dos de los tres objetivos que nos pusimos, el primero fue ser primeros de la fase de grupo, el segundo llegar a la final y el tercero ganar la final”.

Y sobre encuentro decisivo ante Paraguay detalló, “íbamos ganando dos a cero y lo teníamos controlado, pero en la última jugada del primer tiempo nos descuidamos y el descuento fue un golpe muy duro y que nos afectó bastante, porque después en el segundo tiempo ellos salieron con más ímpetu, más incentivado y a nosotros nos expulsaron a los mejores marcadores que teníamos y eso nos complicó; mientras que en alargue lo perdimos porque no le pudimos entrenar nuca, lo que pasó es que ellos presentaron el juego duro y fuerte característico que tienen todos los equipos paraguayos”.

Pero disfrutó de su momento de gloria, y quizá el mejor en toda su carrera en el futsal, en la semifinal frente a Brasil, porque a solo 20 segundos del epílogo del juego fue el autor del cuatro a tres para pasar a la final, “la verdad que se me dio un partidazo, porque hice el gol cuando ya no teníamos piernas, y también porque lo dimos vuelta debido a que perdíamos tres a uno y frente a un rival que tenía una excelente calidad individual”.

Y fue la figura excluyente de ese partido porque fue autor del primero para el 1-3, hizo toda la jugada y asistió para el 2-3, también realizó una gran acción para que su compañero anotara el 3-3 y después fue el que firmó el 4-3 para desatar una alegría tan trascendente como imborrable por la magnitud del rival y porque todos los simpatizantes colombianos estaban en contra, “alentaban a los brasileños y a todos los que jugaban contra nuestro, no estaban para nada con nosotros y nos tildaban de cancheros”, para acceder al enfrentamiento decisivo y seguir metiendo la futsal argentino entre los mejores del planeta.

La experiencia en las demás participaciones no fue tan exitosa, pero en la categoría mayor llegó a las semifinales del torneo local y tuvo otra inclusión a nivel internacional al ser parte de El Tiburón/MyL en el Sudamericano que se desarrolló en nuestra ciudad, “quedamos un poco tristes por ser locales y fue un bajón bastante importante, pero a Gonzalo (Páez) y a mí nos sirvieron los últimos partidos para seguir sumando experiencia y aprovecharlos al máximo para llegar de la mejor forma al Mundial, en ese sentido estuvo bueno jugar frente a planteles muy fuertes”.

Sobre ese prestigioso campeonato también describió, “todos esperábamos algo más, pero no tuvimos la suerte de clasificar en el grupo que fue el más difícil de los dos, en general creo que cometimos solo algunos errores mínimos y quizá nos faltó algo de experiencia, pero quedamos a muy poco de llegar a las semifinales” y sobre la División de Honor en Misiones explicó, “nos fue bien, pero el reglamento fue muy exigente y difícil porque solo los primeros seguían en carrera, creo que fueron demasiados equipos y tenías que jugar casi perfecto para seguir a la siguiente fase, porque nosotros culminamos segundo y de igual modo quedamos afuera”.

Integró un plantel que se conoce hace mucho tiempo, desde que intervenía en la división cadetes, pasando por MyL, la Súper Económica, La Súper/MyL y ahora El Tiburón/MyL, “comencé a jugar solo para entretenerme, pero después fui entendiendo la actividad gracias a todo lo que me indicaron Marcelo Ramos y Marcos Contreras y le puse más seriedad, porque además de a poco fuimos ganando torneos a nivel nacional en juveniles y el entusiasmo creció; por suerte casi siempre estuvimos peleando los primeros lugares”.

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