Cristina Kirchner está activa y se gesta un “operativo clamor”

Las últimas semanas de actividad en el Instituto Patria dejaron dos novedades relevantes sobre la construcción electoral de Cristina Kirchner. La expresidenta no solo amplió el abanico de dirigentes con los que se reúne, como lo viene haciendo desde principios de año, sino que ahora se encarga de difundir las reuniones. Entre los referentes de agrupaciones muy cercanas a Cristina ya se atreven, además, a plantear en público que ella debería ser candidata a presidenta, en el inicio de un incipiente operativo clamor.

Sentada en la cabecera de la sala de reuniones del primer piso del Patria, Cristina esbozó una sonrisa. Fue hace diez días, cuando Juan Grabois le dijo que Patria Grande, el frente que acababa de lanzar, la postulaba para la presidencia. “Nosotros ya definimos nuestra candidata y hoy vinimos a reunirnos con ella”, la apuró, acompañado de Itai Hagman y Cecilia Merchán, entre otras figuras del nuevo espacio. “Cristina ya es precandidata porque nosotros la estamos impulsando”, declaró Grabois, después del encuentro.

El primer pedido público para que Cristina sea candidata lo había hecho veinte días antes Nuevo Encuentro, la fuerza de Martín Sabbatella . “Creemos que nuestra compañera Cristina Kirchner es la mejor candidata a presidenta, no solo porque tiene el apoyo suficiente para ganar las próximas elecciones, sino también porque es quien mejor puede garantizar el rumbo transformador del futuro gobierno popular en Argentina”, manifestó la mesa nacional de la agrupación.

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La idea es compartida por los otros tres partidos que integran Unidad Ciudadana (Frente Grande, Partido de la Victoria y Kolina) y por la mayoría de los intendentes de la provincia de Buenos Aires, necesitados de un candidato que les asegure un piso de 30 puntos en la primera vuelta electoral.

En las últimas dos semanas la expresidenta se reunió con cinco de ellos. El viernes 14 recibió en el Instituto Patria a Fernando Gray (Esteban Echeverría), cuatro días antes de que asumiera como presidente del PJ bonaerense en reemplazo de Gustavo Menéndez. El día del recambio se vio con Gabriel Katopodis (San Martín), Juan Zabaleta (Hurlingham) y Alberto Descalzo (Ituzaingó), y por separado, con Julio Zamora (Tigre). El día anterior había recibido a nueve jefes comunales del interior de la provincia. Su equipo de prensa difundió las fotos de cada encuentro.

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El listado de las últimas reuniones incluye además a la flamante conducción de la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA), que aglutina a agrupaciones kirchneristas y trotskistas, y al senador José Alperovich , en carrera para recuperar el poder provincial en Tucumán.

En el interior

Mientras mantiene diálogo telefónico con varios gobernadores (Carlos Verna, Alberto Rodríguez Saá, Lucía Corpacci, Alicia Kirchner, Gerardo Zamora y Gildo Insfrán), la expresidenta fogonea acuerdos en distintas provincias: en La Pampa, el PJ y UC acaban de cerrar un frente electoral, al igual que en Neuquén, donde en 2017 se habían presentado por separado.

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En lo que dirigentes que visitan el Patria muy seguido leyeron como un gesto de amplitud, a fines de noviembre Cristina llamó por teléfono al expresidente Eduardo Duhalde , que estaba por operarse de la columna. “No tiene sed de venganza. Habla con todos los que puede, incluso con varios empresarios número uno”, dijo un exfuncionario kirchnerista, que opera como nexo de algunos de esos encuentros con empresarios. En el seno del kirchnerismo conviven corrientes que se imaginan un eventual tercer gobierno de Cristina moderado con otros que vislumbran una gestión radicalizada.

Después de sonreír, Cristina le respondió a Grabois como lo hace siempre que le piden una definición sobre su futuro electoral: “Voy a hacer lo que sea más útil para derrotar a este gobierno”. Los que la quieren candidata dicen que la respuesta deja la puerta abierta para una postulación. La incógnita se mantendrá hasta el cierre de listas.

En su entorno destacan que ella está al frente de la construcción de un frente opositor, “ejerciendo la conducción del espacio”. Advierten que el kirchnerismo tendrá un candidato propio a presidente en 2019: “Si no es ella, será alguien que ella elija”, dicen. Descartan así las versiones que indican que avanzan conversaciones con Sergio Massa y el resto del peronismo no kirchnerista para que, como condición para la unidad, dé un paso al costado. “Es como que pongas la casa para un asado, compres el vino, hagas el asado, pongas la mesa y, cuando esté todo listo, te pidan que te vayas sin comer”, respondió un dirigente de La Cámpora .

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