La Cámara de Diputados de la Nación aprobó iniciativa sobre la instalación de una biorrefinería en Puerto Madryn

Se trata de un Proyecto de Declaración en el que el diputado nacional de Chubut por Cambiemos destacó la importancia del proyecto, que data de hace unos años. Su fin es la captación de gases de efecto invernadero (GEI), para sentar las bases para la creación de un Parque Científico-Tecnológico.


La Cámara de Diputados de la Nación aprobó el Proyecto de Declaración que el diputado nacional de Chubut por Cambiemos, Gustavo Menna, presentó a principios de octubre y en el que destacó la importancia del proyecto existente para instalar una biorrefinería en Puerto Madryn, en el marco de una planificación surgida hace algunos años y que recientemente generó iniciativas en el Senado y en la Legislatura del Chubut.

De esta manera, la Cámara de Diputados de la Nación resolvió, el 3 de diciembre último, declarar “de Interés el proyecto Biorrefinería de Puerto Madryn para la captación de gases de efecto invernadero (GEI) que sienta las bases para la creación de un parque científico-tecnológico”, afirma la comunicación oficial de la aprobación, luego de que el proyecto obtuviera dictamen unánime de comisión.

El proyecto de Declaración de Menna contó con el acompañamiento de los legisladores Brenda Austin (UCR-Córdoba), Alejandro Carlos Augusto Echegaray (UCR-Buenos Aires), Antonio Carambia (Cambiemos-Santa Cruz), Luis Pastori (UCR-Misiones), Mario Arce (UCR-Formosa) y Albor “Niky” Cantard (UCR Cambiemos-Santa Fe).

Así, se declaró “de Interés Legislativo el Proyecto Biorrefinería de Puerto Madryn para la captación de gases de efecto invernadero (GEI), cuyo objetivo consiste en crear un Parque Científico-Tecnológico, que en una superficie de 200 hectáreas y con la construcción de laboratorios de investigación, plantas experimentales, unidades de cultivo (inoculación, crecimiento y cultivo) y unidades de producción (cosechado y producción), permita desarrollar productos a partir de la utilización de la biomasa de microalgas, como una nueva incorporación de valor agregado al tratamiento de efluentes cloacales de la ciudad”, indica el texto del proyecto aprobado.

Menna dejó en claro que el proyecto de instalación de una planta de biorrefinería de microalgas para la captación de gases GEI en Puerto Madryn “ha sido declarado de Interés por el Honorable Senado de la Nación con fecha 31 de mayo de 2017 -a instancias de un proyecto de la legisladora chubutense Nancy González (PJ)-, expediente número S-1087/2017, y por la Honorable Legislatura de la Provincia de Chubut mediante Resolución 183/2017 HL de fecha 7 de septiembre de 2017”, en este caso por medio de una iniciativa de la diputada provincial Alejandra Marcilla, también del justicialismo.

Te puede interesar
Antonena confirmó que hoy se depositan haberes del primer rango

El proyecto

Quien elaboró el proyecto del reuso del agua en Puerto Madryn fue Raúl Arranz, quien en 1982 participó del equipo interdisciplinario que redactó la Ordenanza 45 que incluía el “uso ulterior de líquidos cloacales tratados” en la concesión de los servicios públicos de la ciudad.

En 2003, como secretario de Ecología y Medio Ambiente de la Municipalidad madrynense -cargo que ocupó hasta 2011-, Arranz presentó el proyecto de reuso de efluentes cloacales del cual forma parte la iniciativa de instalación de una biorrefinería. Este proyecto se hizo a partir de estudios que se llevaron adelante en 1998.

En este contexto, en la fundamentación del proyecto, Menna puso en valor que “las biorrefinerías, con un desarrollo análogo a las refinerías convencionales, son estructuras industriales que integran procesos de conversión de la biomasa a múltiples bioproductos como combustibles, energéticos y compuestos químicos de alto valor añadido (química fina y precursores para áreas de alimentos, fármacos, medicina)”.

El diputado nacional chubutense valoró, en este contexto, que “Puerto Madryn ha sido pionera en el país y la región en el tratamiento de sus residuos cloacales, transformándolos en agua de reuso al darle un empleo ulterior a la totalidad de sus efluentes. El agua resultante ha sido aprovechada para riego de especies forestales, forrajeras, cereales y aceites”.

“De esta manera -rescató- la ciudad ya ha transformado un residuo en un producto con valor agregado”, y “en paralelo el sector industrial ha trabajado durante décadas para mitigar los impactos lógicos de su producción sobre el efecto invernadero”.

Luego de mencionar experiencias similares en otros países como Japón, Estados Unidos, Australia y México, Menna indicó que en la Argentina “esta iniciativa cuenta además con respaldo del Gobierno Nacional, a través del ex Ministerio de Ambiente y Desarrollo de la Nación, hoy Secretaría de Gobierno de Ambiente y Desarrollo Sustentable, desde el cual se manifestó la posibilidad de contar con recursos técnicos de esa cartera, a fin de ayudar en el programa de reconversión y de innovación tecnológica, alentando su desarrollo”.

Comentar
- Publicidad -