Un repetido pero nunca ignorado espectáculo marino sobre la costa

Pese a que las alturas apenas sobrepasan los cinco metros de altura -situación normal para la zona- por momentos, con algún movimiento de fondo de mar y de viento sur-este, el océano regala un espectáculo especial de grandes olas que, aún en la condición de ciudad costera, siempre sorprende a los vecinos y convoca a la costa para tomar fotografías que causan asombro en otras latitudes.

Durante la mañana de ayer y en plena pleamar, con 5.15 de altitud, la marejada volvió a sorprender a los automovilistas y ocasionales transeúntes, tanto por Ducós como en la zona más céntrica frente al Centro Cultural, lugares desde donde se apreciaba el golpe de las olas contra la restinga y su transformación en verdadera nube de agua y espuma, lo que formaba espectaculares figuras visuales en medio de un sonoro rugir marino.

El espectáculo, como siempre sucede, convoca a los curiosos y se presta para la foto tradicional con modernas cámaras que toman cada partícula de mar transformada en un rocío sobre la costa y, a veces, el verdadero poder de olas enormes que bañan todo a su paso y llegan a cubrir a algún auto en tránsito pero, con una u otra situación, el fotógrafo aparece tanto con la cámara tradicional como con modernos celulares también permiten hermosas selfies con un protagonista humano y una cortina de agua y espuma marina de fondo.

Comentar
- Publicidad -