Contaminación en Comodoro: la escombrera sur crece sin controles ambientales

La escombrera a diario suma colchones, chatarra y una incontable cantidad de plásticos que vuela a pocos metros de la planta de tratamiento de residuos sólidos y el vertedero contiguo, donde se depositan las “balas” (fardos de basura húmeda que no se puede recuperar).

Más allá de la intimación de la Justicia, que hace más de un mes dio un plazo de 30 días al Municipio para la relocalización, la escombrera sur sigue siendo un amplio terreno lleno de basura. En el sector conocido como Acceso Sur, cerca de numerosos loteos, la escombrera no para de crecer.

Cirujeo, moscas y roedores

Todos los días e suman toneladas de residuos, entre los cuales hay restos de construcción y otros desechos que dejan los camiones de volquetes.

En el lugar no hay control, y la superficie sigue creciendo más allá del anuncio de trasladar la escombrera a la zona de Cerro Arenal, como respondiera el Municipio a la Cámara de Apelaciones luego de la última notificación firmada por los Dres. Silvia Alonso y Fernando Nahuelanca, tras el amparo ambiental presentado por vecinos de Rada Tilly.

Según lo que se había previsto, la escombrera estaría habilitada solo por un período de tiempo, pero este lapso se fue extendiendo, a la par de la expansión del repositorio, que ha crecido notablemente en las últimas semanas.

Las moscas invaden los vehículos que transitan con la ventanilla baja. Entre las montañas de residuos aparecen roedores, cada vez más, según quienes viven cerca del lugar.

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Por la cantidad y variedad de elementos que se vierte en el lugar, un grupo de trabajadores informales cirujea todos los días en el lugar buscando materiales para revender o elementos para recuperar.

Vecinos de la planta

La escombrera fue habilitada junto a la Planta de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos (PTRSU) que forma parte del Parque Ambiental que opera la empresa Urbana bajo una concesión que se extiende hasta el año 2025, como la misma compañía informa.

Tal como ocurriera con el basural a cielo abierto, la escombrera está junto al vertedero. Solo los separa una calle. El alambrado suele estar lleno de nylon producto de las voladuras.

Desde la empresa señalan que la operación de la planta es normal, según lo previsto, con un procesamiento de la recolección domiciliaria, además de lo que producen grandes generadores y lo que se recupera en los iglúes de recolección diferenciada.

Sin embargo, al cruzar el alambrado, el panorama no solo es desalentador sino que contradice la política ambiental proclamada. Solo hace falta pasar por el camino -que está parcialmente cubierto de basura- para darse cuenta de que algo no está funcionando.

 

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