Escuela 722: “Nos gustaría seguir ampliando nuestros proyectos”

Los jóvenes de la Escuela 722 quieren continuar expandiendo su proyecto hacia otras instituciones en busca de inclusión a partir de la historia de Cristian, quien fue un pilar fundamental del recorrido.

Cristian Flores, quien fue impulsor de los proyectos en la Escuela Nº 722 de Palazzo respecto al autismo dado que él mismo cuenta con síndrome de Asperger y comentó a Crónica el inicio de la iniciativa.

“Yo le pregunté a la profe (Mirta Ponzio) si sabía qué era el autismo y me dijo que no, entonces le expliqué que a mí me diagnosticaron síndrome de Asperger y le dije las consecuencias, los pros y contras de ello. Yo le contaba que algunos profesores me trataban como tonto y no como uno quisiera que lo trataran y a partir de ello surgió este grupo para ayudar a todos a entender qué es y cómo se trabaja con personas con trastornos” explicó y añadió que a partir de ello fue mucho el acompañamiento que tuvo para comenzar el proyecto. “Me gusta poder explicarles a todos de qué se trata y ayudarlos a saber cómo trabajar, por eso nos gustaría mucho seguir ampliando nuestros proyectos” remarcó.

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Por su parte, Luciana Sánchez, mencionó que en la escuela hay chicos con diferentes diagnósticos y trastornos tanto en turno mañana como en turno tarde por lo que el principal objetivo se dio apuntando a la igualdad tanto en las escuelas públicas como en la sociedad en general. “A partir de lo que Cristian sentía pudimos comenzar a trabajar en este tema, el grupo estuvo interesado y fuimos creciendo hasta lograr invitaciones para presentarlo hacia afuera” remarcó.

También Nahuel Romero, otro de los integrantes del grupo de trabajo, se refirió al cambio que vieron en su compañero a partir de toda la labor que desarrollaron, “antes no nos juntamos con él, no lo conocíamos mucho, siempre estaba apartado. Ahora se junta con todos nosotros, hemos ido a su casa, es muy distinto” aseguró mientras Sánchez añadió que “antes no se relacionaba con nadie y ahora lo ves y anda por todos lados, estamos más unidos”.

Un tema desconocido

En el marco de los proyectos desarrollados, los chicos también consultaron en líneas generales si las personas conocían qué era el autismo, pero en su mayoría se encontraron con respuestas negativas. “Hicimos entrevistas con la gente en la calle y no sabían lo que era el autismo por eso hablamos con profesionales sobre ello. El hecho de que no se supiera generó más interés en nosotros porque se dé a conocer” manifestó Nicolás Fernández, otro de los alumnos.

“Él nos está enseñando”

La docente a cargo del grupo de trabajo, Mirta Ponzio, sostuvo que luego de que Cristian le contara lo que sucedía comenzó a indagar en el tema e hizo un curso de ayudante terapéutico, por lo que justamente el año que viene la idea es continuar socializando este proyecto para poder ayudar a que se conozca de qué se trata el autismo. “Estamos haciendo un trabajo a conciencia porque queremos que los profesores no tengan miedo cuando se encuentran con estos desafíos, yo tengo 30 chicos en el aula todos con sus cualidades y debilidades, son 30 Cristian. Él nos está enseñando a nosotros” subrayó.
De la misma manera, la docente indicó que “desde marzo a la fecha sigue sumándose gente y por ello creo que para empoderarnos de todos estos saberes tenemos que estar dispuestos a aprender y seguir creciendo”.

Una realidad diferente

Tanto Ponzio como la auxiliar, Soledad Urtiaga coincidieron en que a los docentes no se les brinda una capacitación como para que apunten a una escuela inclusiva, si bien existen herramientas no son obligatorias. “Se trabaja con chicos modelo y cuando vas a una escuela te encontrás con una realidad diferente, entonces queda en uno el avanzar” detallaron.

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