El poder de la solidaridad

El fin de semana pasado, la C.A.I. Solidaria viajó hacia Gualjaina para concretar la 20º edición de la Campaña. Un camión cargado de alimentos y ropa, junto a tres camionetas, arribaron a la localidad precordillerana.

El vínculo está solidificado. La C.A.I. Solidaria asemeja una marca registrada que se enfoca en extremar límites para llegar a lugares de difícil acceso. Allí, en esa tierra que tiene escasas visitas, el grupo solidario de nuestra ciudad, aporta un manto fraternal hacia quienes más lo necesitan.

Tras recorrer los 615 kilómetros hasta Gualjaina, el Gimnasio Municipal fue el punto de concentración para que muchas familias se acerquen a buscar la indumentaria que la solidaridad de Comodoro Rivadavia y Rada Tilly, reunió luego de varios meses.

La colecta se acentuó con los Encuentros Multimarca en el Autódromo General San Martín -una institución muy colaboradora-, momento en el que se reunieron varios kilos de alimentos no perecederos.

Todo viajó hacia Gualjaina para respaldar a familias necesitadas, comedores de Escuelas de internado, pero fundamentalmente a pobladores de zonas rurales.

Allí, en la lejanía, a más 70 kilómetros de Gulajaina llegó la C.A.I. solidaria para asistir a familias tales como Ayelef, Colinecul, Antipán, Lefipán, Cabrera, Maripán, entre otras.

La nieve que empezó a caer en pleno recorrido por la Sierra de Gualjaina, le otorgó a la Campaña un dato que no fue para nada decorativa. La intensidad de la precipitación nívea se hizo cada vez más pronunciada.

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“Menos mal que vinieron hasta acá, ya nos habíamos quedado sin alimentos y harina. Y con la nieve, se iba a hacer muy complicado salir de la Sierra. A ustedes me los mandó Dios, muchas gracias, de corazón”, dijo Avelina Colinecul, mientras ofrecía las últimas tortas fritas que le quedaban en la panera.

A sus 80 años, Antonio Ayelef hacía sonar fuerte el hacha contra los palos de leña. “Se pone muy frío y si no hay leñíta cortada, todo se complica. Gracias por visitarnos muchachos”, dijo el poblador de las manos curtidas.

Se entregaron bolsones de alimentos y mucha ropa en Gualjaina. Fabiana y Mario oficiaron de anfitriones, mientras Ricardo se convertía en guía para las camionetas que viajaron a las nevadas Sierra de Gualjaina.

Un tiempo para los demás, eso ofrece la C.A.I. Solidaria en estos viajes por terrenos en los que se aprecia nítidamente la inmensidad de la naturaleza que cubre con un manto de simpleza a quienes se les dibuja una sonrisa de esperanza y gratitud ante donaciones en las que nuestra gente de Comodoro y Rada Tilly, tiene mucho que ver para que se pueda hacer realidad el “Poder de la Solidaridad”.

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