Gobierno allana el terreno para reabrir causa enriquecimiento K

La declaración de Manzanares habilitó solicitud para revivir expediente sobre la fortuna de los Kirchner. Es luego del escándalo por pericia amañada que habría facilitado Oyarbide. Decisión en manos de Lijo.La Unidad de Información Financiera (UIF) pidió que la Justicia anule los sobreseimientos dictados en la causa en la que se investigó al matrimonio Kirchner por enriquecimiento ilícito y que se disponga la reapertura del expediente con la citación de los imputados. El Gobierno se acerca así a uno de los objetivos judiciales que quedaron planteados, como adelantó Ámbito Financiero, al comienzo de la causa “cuadernos”, cuando el exjuez Norberto Oyarbide quedó enmarañado bajo la mácula de presiones de operadores kirchneristas. Ese finalmente no fue el camino, sino la confesión como arrepentido del excontador K Víctor Manzanares que reveló que el magistrado instruyó cómo debían ser presentadas las declaraciones juradas para que los datos consignados pudiesen pasar la pericia y que derive en un sobreseimiento.

El organismo que conduce Mariano Federici fue aceptado como querellante en su reclamo para reabrir la causa, que había sido cerrada por Oyarbide, con el argumento de la “cosa juzgada írrita” ante el cierre ilegal, según la UIF, del caso en el que se investigó a los Kirchner. Significa que podría generarse un precedente de peso para juzgar hechos que ya habían tenido el status de firme, pero ante un eventual fraude judicial que impidió alcanzar la verdad de los hechos.

Manzanares, cuya confesión aguarda homologación del juez Claudio Bonadio y permanece bajo secreto, habría afirmado que Oyarbide, a cargo de esa investigación, manipuló una pericia tendiente a cerrar el caso. La UIF pidió a la Cámara Federal que saque del archivo el expediente que tuvo Oyarbide en el que en 2009 sobreseyó al matrimonio Kirchner en la causa por enriquecimiento ilícito. Ahora se presentó ante el juzgado federal N°5 (donde se desempeñaba el ex juez hasta su renuncia en 2016) actualmente a cargo de Ariel Lijo para pedir que se anulen los sobreseimientos. En ese tribunal se espera la llegada de María Eugenia Capuchetti cuando su pliego pase por el tamiz del Senado.

La UIF pidió que se convoque a los involucrados en calidad de imputados, “por encontrarse sobradamente acreditado el grado de sospecha respecto al delito de enriquecimiento ilícito”.

Días atrás la Sala I de la Cámara aceptó a la UIF como querellante en el expediente en el que se pretende la reapertura del caso. Como Néstor Kirchner falleció, la única implicada directa sería Cristina de Kirchner, lo que puede agregar una nueva causa a su panorama judicial. Pero por sobre todas las cosas intentar una doctrina que solo fue aplicada al caso del exjuez de la causa AMIA Juan José Galeano. Hace más de dos años, el fiscal Carlos Stornelli hizo su propia prueba bajo esta figura para intentar la reapertura de la causa Skanska.

Cuando Oyarbide declaró el 8 de agosto pasado, negó haber recibido dinero a cambio de torcer decisiones judiciales. “Jamás he recibido absolutamente nada”, aseguró en un minucioso relato sobre a quiénes conocía y a quiénes no de los exfuncionarios mencionados en la causa cuadernos. Agregó, en aquel momento, la cronología en torno del sobreseimiento a los expresidentes Néstor y Cristina Kirchner por el 158% de incremento en su patrimonio registrado en 2008. Aseguró que “las fechas de los cuadernos están todas equivocadas” con supuestos 4 encuentros en 2013 y 2015. “Expliqué quiénes me apretaban el cogote para que sacara las causas de los Kirchner”, refirió a la salida de la declaración, en alusión al sindicado operador judicial Javier Fernández y al espía Antonio Horacio Stiuso como los que habrían presionado para que “sacara” la causa de manera exprés. Bonadio los procesó (a Oyarbide y a Fernández) pero la Cámara Federal, con los votos de Leopoldo Bruglia y de Pablo Bertuzzi le dictó la falta de mérito y ordenó investigarlos en una causa separada de la de “cuadernos”.

Lo de Manzanares se agrega a la referencia del “apriete” que puede haber comprometido la decisión final. Esa llave comienza a ser utilizada con la intención de desempolvar aquel expediente por la fortuna presidencial. La “cosa juzgada fraudulenta” es una doctrina que en procesos penales permitiría la reapertura de una causa penal si los jueces “no actuaron con independencia o imparcialidad” y si su estatus de firme se considera viciada. Federico Morgenstern es uno de los juristas que ha profundizado ese concepto en los últimos años. Hoy es secretario del juez de la Corte Suprema Carlos Rosenkrantz. Será la fórmula que se utilice para reabrir este expediente, conformando un caso modelo para aplicar a futuro.

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