Cómo fue el debate sobre la Interrupción Voluntaria del Embarazo en el Senado

La sesión se extendió durante casi 15 horas y concluyó con 38 senadores en contra y 31 a favor, además de dos abstenciones y una ausencia con aviso (una senadora que tiene licencia por maternidad y que planeaba votar en contra del proyecto).

Los miembros informantes de las distintas comisiones que trataron el proyecto hablaron 15 minutos cada uno; luego llegó el turno de los 59 senadores que se anotaron en la lista de oradores, quienes dispusieronindividualmente de 10 minutos. En último lugar llegaron los jefes de bloque, cuyo discurso de cierre no podía superar los 30 minutos.

El texto que se sometió a votación es el aprobado en la Cámara de Diputados el pasado 14 de junio, que despenaliza el aborto hasta las 14 semanas de gestación; incorpora la práctica al Sistema Público de Salud ypenaliza a los médicos que se rehúsen a hacer la intervención (modificado para contemplar el derecho a la objeción de conciencia de los médicos presentada en forma previa en las instituciones de salud).

El lobby eclesiástico jugó todas sus cartas y los intentos del sector “verde” por introducir modificaciones para “salvar” la ley naufragaron en la votación en general.

Es que la “ola celeste” arrasó en los días previos a la sesión, con la definición de varios indecisos en contra de la ley.

El último en confirmar su voto negativo fue el exgobernador tucumano José Alperovich (Justicialista), quien formuló breves declaraciones al ingresar al Palacio y se anotó en la lista de oradores para exponer en el recinto, pero luego se bajó.

Lucila Crexell (Movimiento Popular Neuquino) concretó la abstención que había anunciado y se le sumó el santafesino Omar Perotti (Justicialista). Ninguno de los dos senadores logró colar en la discusión su proyecto de despenalización.

La puntana Eugenia Catalfamo -compañera de bloque de Adolfo Rodríguez Saá– fue la única ausente, pues está de licencia por embarazo.

El resultado de la votación dejó a los senadores “verdes” sin posibilidades de introducir modificaciones consensuadas en el articulado, con el fin de devolver el proyecto a la Cámara de Diputados. Hubo algunas negociaciones de último momento para avanzar, al menos, con la despenalización del aborto, pero el intento ya había sido desactivado por el propio Miguel Pichetto.

El clima de la sesión fue totalmente opuesto a la estruendosa marea de gente que rodeó la Plaza de los Dos Congresos. Con su protocolo habitual, el Senado llevó adelante un debate acartonado, sin sobresaltos. El tono de la discusión solo subió con algunos pocos discursos.

Uno de los discursos más esperados del debate por el aborto legal era el de Cristina Kirchner, que habló minutos después de la 1 de la madrugada del jueves. La expresidenta ratificó su voto a favor y aclaró: “Yo siempre he votado por la vida, y he gobernado por y para la vida”.

La senadora del Frente para la Victoria-PJ confesó que no fue su hija Florencia quien la hizo cambiar su posición sobre la ley de aborto: “Las que me hicieron cambiar de opinión fueron las miles y miles de chicas que se volcaron a la calle. Verlas criticar pero también describir la realidad de una sociedad patriarcal nos debe colocar a todos en un lugar distinto”.

La intervención más polémica fue la de Rodolfo Urtubey, al referirse al aborto no punible por violación, señaló que “hay algunos casos en que la violación no tiene esa configuración clásica de la violencia sobre la mujer, sino que “a veces es un acto no voluntario con una persona que tiene una inferioridad absoluta de poder frente al abusador, por ejemplo en el abuso intrafamiliar”.

Federico Pinedo trató de interpretar los dichos del senador, pero luego fue el propio salteño quien volvió al recinto para aclarar: “De ningún modo quise acotar el concepto, ni negar que la violación conlleva violencia, porque es la expresión más terrible de violencia sobre una mujer. Mi sentido era ser más duro, más extremo, en condenar la violación en todas sus formas”.

El formoseño José Mayans: imagínense ustedes que la madre de Vivaldi, por ejemplo, le haya negado el derecho a la existencia… O la madre de Mozart le haya negado el derecho a la existencia. O de Leonardo Da Vinci, o de Miguel Ángel… Bueno, yo le agradezco a mi madre que no me negó el derecho a la existencia”, apuntó.

El senador fue más atrás en la historia, al apelar a “una mujer que cambió las eras”. “Y yo creo en eso. Muchos somos devotos de María. Ella sabía que cuando aceptó la concepción, podía ser muerta apedreada. Su decisión cambió la era, antes y después… Y ese pueblo que estaba en tinieblas, luz de resplandecer. Y hace 2000 años, el tiempo pasará, pero mis palabras no pasarán. Te guste o no te guste, eso es así”, remató.

El presidente de la Comisión de Salud, Mario Fiad, fundamentó su posición en contra y lamentó que “el derecho a la vida está por convertirse en el más débil de los derechos, el más relativo, el más frágil, el más manipulable”.

 

Posteriormente, el presidente de la Comisión de Justicia y Asuntos Penales, Pedro Guastavino, aclaró que en un principio él estaba en contra del aborto legal, pero al cabo del debate que se dio en ambas cámaras comprendió que “la única forma de entender esto es desde el lado de la salud pública”.

El entrerriano del bloque Justicialista criticó la falta de tolerancia en el debate. “Ayer me pasé el día esquivando crucifijos”, comentó, y apuntó a “un sector de la Iglesia que quizá cuando nos desaparecían, torturaban, daban vuelta la cara, o cuando torturaban y violaban a nuestras compañeras desaparecidas miraban para otro lado”.

Por su parte, el titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Dalmacio Mera, aseguró que el proyecto “no resuelve el problema de la clandestinidad” de esta práctica, y enfatizó que durante los debates en comisiones “no pudo escuchar qué sustancia mágica, qué proceso biológico se produce en la semana 12 o 14 para que una vida valga más o menos a partir de ese momento preciso”.

“No hay forma de decirle a un médico que hasta el día de la semana 14 tiene que practicar la eliminación de ese feto, y el día después va preso”, cuestionó el senador del bloque Justicialista, y se preguntó “cómo se le explica” a un médico que “un día es un servidor público y al otro un asesino”.

Entrada la tarde, otra de las oradoras fue la catamarqueña Inés Blas, quien a raíz de las presiones recibidas puso a disposición su renuncia a la Banca de la Mujer, pero ratificó su rechazo al proyecto, al advertir que “se vulnera el derecho a la vida”.

Quien coronó el discurso antiabortista fue la tucumana Silvia Elías de Pérez, quien sostuvo que “legalizar el aborto es admitir el fracaso del Estado”, a la vez que intentó desagraviar a la Iglesia Católica y convocó a “legislar para la mujer y para el niño por nacer”.

“Duele cuando pensamos que quieren plasmar una nueva forma de discriminación por personas deseadas o personas no deseadas, y que quieren quitarles todos los derechos, ¡hasta el derecho a la vida!”, alertó la radical, que se puso al hombro el lobby “celeste”.

Con el resultado de este miércoles, el Senado puso fin a un debate que inició hace cuatro meses por impulso del propio presidente Mauricio Macri. La iniciativa llegó por primera vez al recinto el 13 de abril, cuando Diputados la aprobó con 129 votos afirmativos y 125 negativos.

Como consecuencia del rechazo de la Cámara alta, el proyecto de ley ya no podrá volver a ser tratado este año, según lo establece el artículo 81 de la Constitución Nacional. Por eso, el Congreso esperará hasta después de las elecciones de 2019, en las que regirá la paridad de género en las listas de candidatos. El aborto legal será un tema ineludible de la campaña.

Comentar
Este espacio de discusión que brinda Crónica, debe ser usado para que divulgues tus inquietudes, reclamos y opiniones de manera honesta y constructiva para un buen uso de este portal.
No será admitido ningún tipo de expresión que vaya en detrimento de raza, nacionalidad, condición social o sexo porque no es el contexto de discusión de este espacio.
Los comentarios que divulguen insultos, injurias, calumnias o denuncias no documentadas tampoco serán admitidas en forma anónima y en lo posible tampoco de forma registrada. Cualquier tipo de expresión que contenga los temas anteriormente mencionados serán moderados siempre y cuando parte de ello sea constructivo a la dicusión, omitiéndose o tachándose de acuerdo a lo convenido anteriormente. Si vas a exponer tus ideas, te invitamos a que lo hagas libremente dentro de un marco responsable. Para ello, acepta estos términos y condiciones.
- Publicidad -