Ana Clara, una tienda de papeles que recupera técnicas milenarias

La emprendedora de esta edición se llama Soledad Cardoso, es docente, esposa y madre de tres hijos, dos adolescentes, Aldana y Sebastián y Juan Manuel, el pequeño de la casa.
El nombre de “Ana Clara” es en homenaje a su abuela y la de su marido. Comenzó hace un año aproximadamente a comercializar papel hecho de manera netamente artesanal desde las fibras, y con antiguos métodos como los que se utilizaban en China, hace 2.000 años atrás.

Cuando se le pregunta cómo surgió la idea, responde que fue a raíz de la crisis económica sumado a la sugerencia de sus amigas quienes ya no querían recibir de manera gratuita, de regalo, algo tan especial sino más bien pagar por ello, como lo harían con todo gusto en cualquier tienda que los comercializase. Ellas, al igual que su familia, son testigos directos del trabajo y la perfección que hay detrás de cada hoja de papel artesanal realizada bajo la firma “Ana Clara Tienda de papeles”.

Soledad Cardozo lo primero que cuenta es que siempre fue una enamorada del papel como soporte. Menciona que desde que tiene uso de razón realiza figuras con papeles, artesanías, cuadernos y agendas.

La bisagra a su pasión, o salto cuántico, lo dio cuando tuvo la oportunidad de participar de un taller de un reconocido papelero cordobés, quien llegó a Comodoro a desplegar todo su arte y a compartir con los asistentes todos los secretos que hay detrás de tan antiquísima técnica.

“Yo siempre hice origami, kirigami, pop up, libros, pero cuando descubrí cómo hacer el papel, la materia prima en sí misma, supe que eso es lo que tenía que hacer de ahí en más. En esa actividad me sentí completamente plena” recuerda Soledad, quien no deja de mencionar, con la humildad de los grandes, a su colega Hilda Ampuero, a quien admira profundamente y la describe como otra gran papelera que tiene la ciudad aunque no se dedique a comercializarlo.

Empresas +Negocios: ¿Qué fue lo que te enamoró de hacer papel?
Soledad Cardoso: Los tiempos. Yo hago muchísimas cosas al mismo tiempo y con el papel no podés. Tenés que respetar los tiempos de la naturaleza. Eso me obliga a bajar un cambio y eso me fascina, yo le llamo meditar en acción. Si tuve un mal día voy atrás (al quincho de su casa) hago papel y cuando regreso te aseguro que soy ya otra persona.

E+N: Mencionaste que usás técnicas muy antiguas. Contanos acerca de eso.
SC: Son técnicas del siglo XV. Eso te permite hacer papel con cualquier planta que tenga celulosa. El tema es descubrir en qué parte de la planta está la celulosa y qué tipo de fibra tiene cada planta, si fibras cortas o largas, ya que de eso depende después la resistencia del papel.

Después del curso nunca dejó de estudiar, leer y contactarse con papeleros de todo el mundo para conocer todas y hasta las más diversas técnicas existentes. Lo que la diferencia de cualquier otro papelero o papelera es que ella los prepara con residuos orgánicos:

“Yo, a diferencia de la mayoría, no elijo la fibra sino que uso lo que ya está disponible. Generalmente los papeleros elijen qué fibra usar, una de las más buscadas es la fibra de formio, una planta tipo arbustiva con hojas muy largas, el papel hecho con esas fibras queda súper sedoso.

Yo una de las plantas que utilizo es el coirón, el cual necesita más tiempo de cocción, más tiempo para blanquearse y bastantes más cuidados, pero no deja de ser una planta autóctona con lo que ello significa.

E+N ¿Dónde recolectas coirón?
Del basural, ya que cuando hacen movimientos de suelo o cuando mueven el mismo suelo del basural lo mueven con las plantas nativas y así quedan expuestas.
También traemos además de coirón, formio, yuca, cola de zorro, cebollas, choclos, varas de agapanto, algas. En un basural encontrás de todo.

Yo nunca lo tuve asociado como algo malo o feo, porque de pequeña mis papás fueron cartoneros por un breve período en Bahía Blanca en otra de las crisis que ha vivido nuestro país. Entonces yo iba al basural con ellos o bien clasificaba lo que traían.

Ahora mi papá es mi cómplice y aliado. Solemos ir a buscar cosas para ‘Ana Clara’ y terminamos trayendo fierros y demás. Siempre lo tomamos como algo divertido; en mi infancia le llamábamos ir a cachurear. Eso creo que dejó en mí la impronta de ir a un basural sin verlo como un basural.

Soledad pertenece al grupo de diseño y de artesanos de la Municipalidad de Comodoro Rivadavia y al respecto cuenta otra anécdota vinculada a la reutilización y el reciclaje.
“Para las ferias de diseño no nos dejan poner los productos sobre una mesa, como lo hacemos en las de artesanos, sino que hay que ser más creativos que eso. Yo pensé ¿Y ahora qué hago? Dinero no tenía para armar un mueble, entonces pensé ‘el basural me lo va a solucionar’. Fui y encontré tres expositores de papas fritas cerrados y nuevos sin usar. Lo llevé a la casa de mi papá y mi mamá y me hicieron un exhibidor para mis papeles que quedó hermoso”.

¿Por qué se llama Ana Clara tu emprendimiento?
Por dos personas muy importantes en mi vida y en la vida de mi marido, ellas fueron nuestras abuelas. Mi abuela se llama Ana y la de él Clara. Ellas formaron parte de nuestra crianza y de nuestra infancia. Fueron seres maravillosos y como mi emprendimiento está hecho con amor necesitaba un nombre así. Vos pensá que hacer papel requiere mucho cuidado de la fibra y en algún punto el cuidado que se le da al papel es lo que sentimos de ellas hacia nosotros ya que nuestros padres trabajaban todo el día. Ellas representan todo eso.

Contá la rutina de hacer papel. Los pasos y los tiempos de esa maravillosa alquimia:
Como primera medida es salir a buscar las fibras, no solo voy al basurero sino que si paso con el auto y veo una poda ahí nomás freno y me pongo a cargar. Siempre tiene que ser de esa manera, jamás arrancaría siquiera un coirón. No corresponde ni tampoco tiene que ver con el ciclo de la naturaleza.

Después viene el tiempo de secado, y cada especie tiene distintos tiempos. Por ejemplo tengo un agave desde hace un año secándose y todavía no se seca.

Una vez ya seca la fibra la molemos con una máquina de molienda de fibras que se usa en agricultura y luego la cocinamos. Se hierve durante muchas pero muchas horas, pueden llegar a ser 20 horas al fuego para que libere la lignina. La lignina es lo que le da la rigidez al tallo de una hoja o planta. Eso tiene que desaparecer por completo.

Mientras hierve hay que cuidarla continuamente, revolver, agregar agua. En la primera hora va a largar el tinte que lo reutilizamos para después teñir la fibra. Después de hervida queda en el mismo tacho hasta el día siguiente, no se enjuaga inmediatamente.
Recién al otro día se la enjuaga y se la deja blanqueando en agua depende de la fibra, puede estar en remojo 24 horas, una semana o hasta veinte días como es el caso del coirón.

Una vez blanqueada pasa por la molienda, una máquina específica que no la muele sino que la desfibrila, afina cada fibra y pasa a la pila holandesa, una máquina medieval.
La pila holandesa no se consigue en ningún lado, tuvimos que mandarla a construir especialmente. Y más aun, tuvimos que comprar los planos ya que no existen de manera gratuita en ningún sitio. Una vez que compré el plano contratamos un tornero que nos la haga a medida.

¿En qué etapa se encuentra tu emprendimiento?
En una etapa inicial, comenzando a hacer que nos conozcan. Lo que más me interesa que se entienda es que trabajamos con residuos y que es un proyecto sustentable en todo su proceso. Cuando me dicen que utilizamos mucha agua respondo que la voy recolectando para reutilizarla, por ejemplo si enjuago la fibra abajo pongo tachos para que esa agua me sirva después para remojar o blanquear o volver a cocinar.

¿Qué herramientas utilizan para darse a conocer?
En enero empezamos a través de las redes sociales, presentándome en cada feria de artesanos o diseñadores y también me han hecho algunas notas radiales.

¿Qué productos te pueden comprar las personas interesadas?
Dentro de lo que ofrezco y lo que me han pedido podemos mencionar: agendas o cajas personalizadas a pedido, agendas en papel de palmera datilera y algas, grullas en papel de alga, anotadores con diferentes papeles, tarjetas plantables, papeles de coirón, regalos empresariales, tarjetas de boda o cumpleaños especiales, tarjetas de pascuas con papeles plantables.

Lo más diferencial o especial que tenemos es que como el papel desde la base lo hago yo, le podemos incorporar lo que queramos. Una vez le agregamos para las invitaciones a un casamiento pétalos de una rosa del patio de una abuela que ya no estaba. Así el papel puede ser aun más especial y traer a ese momento un recuerdo o un objeto entrañable. Plantas, hojas, un trozo de tela. Otro ejemplo es que para un establecimiento rural nos pidieron las tarjetas de coirón y que le agreguemos vellón de ovejas del mismo campo.

¿Qué son las tarjetas plantables?
Es un papel reciclado hecho a mano con agregado de fibras y semillas. Lo que lo hace único es que una vez cumplido su propósito, digamos si es un calendario una vez pasado el año o si es una invitación, una vez pasado el evento, se puede plantar y hacer germinar. Es uno de los procesos que más cuidados lleva y muchas técnicas secretas tiene que no voy a develar (ríe).

¿Qué semillas utilizas?
Generalmente semillas aromáticas y hortícolas, ya que son las de más fácil y rápida germinación. Pero constantemente estamos innovando con nuevas semillas para ver los resultados. (Aclara que cualquiera de sus papeles se pueden imprimir en impresoras, solo que los plantables se deben imprimir en impresoras de chorro a tinta ya que una láser quemaría las semillas en su interior).
Cada vez que me vienen a comprar papel pregunto para qué lo van a usar y dependiendo de eso te recomiendo qué tipo de papel necesitás, más fino, más grueso, para origami, gofrado, etc.

¿Algo que quieras agregar?
Me encantaría que el papel obtenga otra importancia y otro valor en vez de ser solo algo industrializado. En cada escuela podrá haber molinos de papel donde los chicos aprendan a reutilizar y a valorarlo más.

El papel es maravilloso, es un soporte artístico que te permite hacer infinidad de cosas. Y lo mejor es poder reutilizarlo y darle una segunda oportunidad a elementos que ya fueron desechados.

Agradece a Paula a quien define como una artista que la ayuda diariamente, a su marido, a sus hijos y a sus padres. También a Federico, quien está siendo su mentor a través del Programa de Mentores de la Agencia Comodoro Conocimiento.

Contacto:
Para contactarla vía mail puede ser a anaclara.papeles@gmail.com; en Facebook se encuentra como Ana Clara Papeles y si no al teléfono 0297- 155-927165.

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